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domingo, 22 de enero de 2017

¿Cómo me gusta una mujer?, Vargas.

Me gusta una mujer que sea sencilla, inteligente, y sobre todo muy tierna; que sea real, verdadera y humana; que me haga enojar a ratos, que sea mi cómplice en todo, que me acompañe siempre, que se apoye en mi pecho, que sane mi cansancio. Que me robe los sueños, que me despierte con sus necedades, que no me deje dormir hasta que ella cierre los ojos, que se despierte tarde, y que me dé permiso de llevarle el desayuno a la cama.

Me gusta una mujer que me hable hasta el cansancio, que hablemos de todo, que gane todas las peleas, que no tenga miedo de decir su verdad, que guarde sus secretos como una sortija, que me mienta con la sinceridad; que no tenga miedo a equivocarse, que pierda el control, que sepa decir "No lo sé", que llegue tarde y me haga esperar, que ame su pasado y no se preocupe por el mío, que se sienta libre y que me haga sentir libre, como cita Nach en su tema “amor libre”.

Me gusta una mujer que se dé permiso de ser lo que quiera ser, sin importarle una carajo la sociedad; que se deje enamorarla a diario, que me permita dedicarle canciones, y escribirle poemas, que me venda a buen precio su linda sonrisa, que se ría a carcajadas, que se burle de mí, que hagamos tonterías, que me extrañe, que me diga que le hice falta cuando no estoy, que me sueñe y que me desee.

Me gusta una mujer que no se abstenga, que no tenga miedo a reclamar, que pida, que grite, que no se rija por lo que no crea, que sea optimista, que nunca oculte su inteligencia, que me critique cuando lo necesite.

Me gusta una mujer que no tenga miedo de desvestirse, que se vea mal sin maquillaje (para mí, así es muy hermosa), que se mire hermosamente perfecta con sus rollitos o sin ellos (para mí el fisico es lo de menos), que discutamos por sus complejos, que no tenga miedo de desordenar las sábanas.
En fin, me gusta una mujer que esté ahí para quererla, y cómo no, una mujer que me perdone por extenderme en este texto...

Autor: Vargas

martes, 10 de enero de 2017

Abrir su alma, Vargas.

No se trata sólo de abrirla de piernas, cogértela y venirte.
¿Qué caso tiene hacer eso? Tienes que hacerla sentir especial, hacer que te piense todo el día, que tenga fantasías sexuales contigo, que te desee tanto que se moje con tan sólo pensar en ti. No abras solo sus piernas, conócela primero, consiéntela, escúchala, hazla sentir especial y antes de abrir sus piernas; abre su alma. Haz que se sienta segura contigo, que deje sus miedos y así pueda mostrar lo mejor de ella, que no tenga miedo de mostrar su lado mas perverso o de contarte sus fantasías, complácela cuando te las diga, háganlas realidad, no solo disfrutes tú; primero asegúrate que ella también disfrute. Hazle el amor, penétrala, provócale orgasmos, juega con ella cosas sucias o divertidas y mientras la penetras acaríciala, no solo te muevas como una máquina, ella debe de sentirte siempre y cuando este en su punto máximo de excitación susúrrale al oído lo mucho que la quieres y cuando disfrutas estar con ella, eso les encanta. Se diverso, romántico, cursi, salvaje, dominante, sumiso, sorpréndela siempre con algo distinto.

El secreto está en hacer lo que te gustaría que hicieran por ti, consiéntela y cuídala, ¿por qué sabes?... Tal vez no estés siempre a su lado, pero te aseguro que ella nunca te va a olvidar y aunque lo haga con otros hombres nunca te sacará de su mente.
Porque cualquiera puede abrir de piernas y cogerse a una mujer, pero yo prefiero abrir su alma y hacerles el amor de mil maneras.


Autor: Vargas