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domingo, 11 de diciembre de 2022

¿Recuerdas al convicto más guapo del mundo? Conoce su historia

 La foto que dio la vuelta al mundo

¿Recuerdas a Jeremy Meeks? Su salto a la fama se dio desde que se encontraba cumpliendo condena en prisión, tras volverse viral su fotografía de fichaje, logró convertirse en modelo de pasarelas de moda e incluso actor de cine.

De qué fue acusado

Jeremy Meeks fue arrestado en 2014 por posesión de armas y otros delitos en California, razón por la que pasó dos años en la prisión federal de Mendota. Gracias a su exótico rostro y forma física, ganó fama como "el preso más guapo del mundo".

El chico de moda

Su primer trabajo como modelo, de manera oficial, fue para los Golden State Warriors. Se convirtió en la imagen de los productos oficiales del famoso equipo de la NBA. En febrero de 2017, subió a la pasarela por primera vez.

Un momento delicado

Tras su debut, Jeremy Meeks protagonizó un momento delicado en el aeropuerto londinense de Heathrow. Según el Daily Mail, el Reino Unido no permitió que Jeremy Meeks ingresara al país “porque no tenía la documentación correcta”. Así, el joven fue deportado a Estados Unidos.

Dejando a un lado los incidentes, la vida de Jeremy Meeks cambió por completo después de que su rostro se hizo famoso y fue liberado de prisión.

En 2017, el modelo se separó de su esposa, Melissa Meeks, quien también es la madre de su hijo Jeremy Jr. Su ex esposa le dijo a The Mail On Sunday que el motivo de la ruptura habría sido la infidelidad de Jeremy Meeks con la heredera de TopShop, Chloe Green, una de las jóvenes más ricas del mundo, se confirmó con un viaje que ambos realizaron a Turquía.


Según The Sun, el padre de la nueva pareja, Philip Green, no apoyó completamente la relación de su hija. En mayo de 2018, la pareja tuvo su primer hijo: el pequeño Jayden Meeks-Green. El nacimiento de su segundo hijo se anunció en junio y, a través de su Instagram, Jeremy pidió amablemente a los fanáticos que respetaran la privacidad de la familia.

La carrera del californiano es prometedora. En 2018, fue elegido para aparecer en el video musical 'Fantasize', de Marina Acton, una artista ucraniana que saltó a la fama tras comprar la mansión de Kim Kardashian y Kanye West en Los Ángeles.

En 2021, apareció en la película independiente Secret Society (en la foto), dirigida por Jamal Hill y con Reyna Love, Erica Pinkett y Vivica A. Foxdo, entre otras estrellas del reparto, entre varias películas que ha realizado

El trabajo que Jeremy Meeks y Olga Buzova realizaron juntos generó algunos rumores sobre una posible relación que iba más allá de la amistad entre ellos, pero pronto fueron desmentidos. En la foto vemos una imagen del video musical de la canción 'Wifi' de Olga Buzova, donde también Jeremy Meeks fue invitado a participar.

El rumor surgió luego de que el sitio web TMZ señalara una posible crisis en la relación de Jeremy Meeks y Chloe Green. Según los informes, la pareja discutió mucho en Dubai. Pero a través de su perfil en Instagram, Jeremy aseguró que él y la madre de su hijo menor seguían juntos y felices.

Sin embargo, en octubre de 2020, Jeremy Meeks finalmente reveló en el programa de televisión 'Extra' que estaba soltero. En esa ocasión, también llegó a decir que Chloe Green fue una madre increíble para su hijo, Jayden.

Recientemente este año, se dejó ver, con un look casual, en las calles de Los Ángeles, disfrutando de un día soleado junto a conocidos. Gozando de un estilo de vida que deja muy atrás aquellos días de calabozo.


lunes, 13 de marzo de 2017

Me fallé, Michelle Cepeda

Soy una pendeja,
porque me enamoré.
Enloquecí.
Grité.
Lloré.
Salté.

Todo por un hombre que tenía dueña.
Y eso me hace ser una pendeja.

No me hare la víctima,
desde un principio lo supe
pero ¡mierda!

Nunca había mirado
unos ojos como los tuyos, 
una sonrisa tan torcida
y un porte tan excitante.

Nunca había conocido,
un alma tan noble,
alguien tan fuerte,
una esencia tan atrayente.

Hermoso por fuera y más por dentro.

Para mí,
el hombre perfecto.

Y sí,
me aproveché
de tu forma de mirarme y tratarme,
de mi juventud,
de mi extraña forma de ser
y mi inteligencia.

Yo necesitaba
probarte,
besarte,
tocarte,
absorberte,
atraparte.

Y lo logré
pero a la vez fallé.

Había salido con otros hombres antes de ti,
nunca me había enamorado
¿por qué de ti, si lo haría?

Y ahí estuvo el fallo,
en ningún momento contemplé
que tus besos me robarían el aliento,
que tus abrazos me darían calor,
que tu voz tocaría cada fibra de mi ser
y que tus caricias me enchinarían la piel.

Nunca pensé que al estar entre tus brazos
me olvidaría de mí misma,
de mis problemas,
de nuestra mala situación.

Nunca imaginé que al mirar tus ojos me olvidaría
de cómo hablar,
cómo renegar,
cómo respirar...

Pero lo que nunca pasó por mi mente fue que te irías,
que me partirías en dos,
que me destrozarías,
que mi corazón se iría contigo,
que ella sería mejor que yo.

Autor: Michelle Cepeda

jueves, 2 de marzo de 2017

Los lunares de tu espalda, La chica de Alhehí

Tenía la espalda tatuada de lunares, y yo... bueno, yo disfrutaba contándolos durante toda la noche.
Yo jugaba con sus lunares uniéndolos en una línea. 
Ella decía que no era justo tener que encariñarse de gente que más tarde o más temprano va a desaparecer.
Yo la miraba con ternura como si la mujer que me follé anoche hubiera amanecido como una niña pequeña a la que le han quitado su juguete favorito. 
Todo el mundo acaba marchándose, ella decía que cada vez que alguien desaparecía dejaba rastro en su piel y que cada lunar no son más que puntos de las personas que han ido pasando por su vida. 
Ella decía que la vida es una línea y que la línea está hecha de diminutos puntos, como un abrir y cerrar de ojos. 
Yo la miré, y la vi llena de lunares que fui besando uno a uno. Tenía uno justo detrás de la rodilla que con rozarlo le daba la risa. Otro justo debajo del lagrimal del ojo, también tenía uno debajo del pecho. Y tenía otro justo debajo del ombligo, ese aun duele, susurraba mientras lo besaba.
Somos puntos en la vida de algún alguien lleno de lunares.
Ella sabía que todo acaba desapareciendo. Primero duele, para qué vamos a mentir, pero después ves ese lunar que te trae recuerdos, recuerdos de tiempos que en tu memoria parecen presentes y ahí es cuando por fin ves el punto que formará parte de la línea de tu vida. 
Yo acabaré desapareciendo de su vida, y aparecerá un nuevo lunar. No sé cuánto tardará, tal vez un año, tal vez siete o quizá treinta. Pero cuando aparezca en su espalda o en su pequeña cintura solo podré darle las gracias por dejarme formar parte de esos puntos suspensivos.

Autor: La chica de Alhehí, (invictaverba)

viernes, 17 de febrero de 2017

Ser, Teanny Santos

Yo no quiero "competir" por la atención de un hombre.

No me quiero ver envuelta en la rutina de vestirme "bien" todos los días pensando que puede venir otra más linda y seducirlo.

No quiero estar en la agonía de pensar en arreglarme el cabello porque si no lo hago dejaré de gustarle, que debo usar ropa apretada que marque mis "curvas" solo para ser mostrada como trofeo.


No quiero ser una novia modelo, no quiero competir por el amor.
Quiero que la persona que decida "amarme"
vea lo que soy mas allá de la ropa que uso,
que me haga sentir que puedo usar cualquier cosa y
aún así seguiré siendo bella, que no me diga
"porque no te vistes más hermosa" si no que me diga,
te ves hermosa aunque te pongas un saco.

No quiero apegarme a los prototipos sociales,
a las cirugías, a las dietas, ni mucho menos
a las sesiones de maquillaje solo para ser
"hermosa". Quiero ser yo sin miedo, dispuesta a devolver,
multiplicado por mil, lo que se me entrega.

Autor: Teanny Santos

sábado, 11 de febrero de 2017

No quiero ser, Lucsor


Yo no quiero ser la debilidad de nadie si no fortaleza, un apoyo, un respaldo, un lugar a donde poder acudir en momentos de hartazgo, de duda o en esos casos donde se desborda la tristeza y las cosas se nos salen de las manos.

No quiero ser su perdición, mucho menos salvación, solo un punto intermedio en donde quepa a veces la cordura, a veces el desquicio, el punto de retorno cargado de comprensión y cariño.

No quiero ser tu ruta de escape, quiero ser sendero, el que andas lento, en el que te detienes a mirar el paisaje, al que acudes, por el que pases una y otra vez sin sentir hastío, flojera o aburrimiento y ser tu camino predilecto.

No quiero ser deseo desbocado, quiero llenarte de calma cuando haga falta, quien te sepa triste sin que digas nada, quien sepa robarte las sonrisas que creas escasas, quien te abrace y te repare y te sientas lista para salir avante.

No quiero construir recuerdos, quiero vivir instantes memorables, quiero que muchas canciones lleven tu nombre y tantos libros pasen por nuestras manos, quiero seguir llenando la videoteca de cintas románticas y cursis, hacer nuestro el café de la esquina y el parque frondoso del barrio, que algunas calles reconozcan nuestros pasos, conducir y tomarte de la mano y amar los silencios cómodos a tu lado.

Yo no quiero ser poeta, quiero ser poema, el que leas y reescribas, el que te acaricie sin tocarte de vez en diario, el que el pecho te inflame, el que te bese cuando yo te falte, el que te toque y te incendie, el que te desvista y te seduzca y renazca en tus labios, el que te conduzca al orgasmo.

Autor: Lucsor

jueves, 9 de febrero de 2017

Apaga la luz, Dannyboy_dvh

Un montón de hombres se preguntan porque algunas mujeres en la intimidad, tienen la tendencia de cubrirse la cara y decir: "pero apaga la luz".

Déjame contestarte esa pregunta...
La mayor parte del tiempo por el que las mujeres hacen esto, es porque se sienten inseguras acerca de su cuerpo. ¡Cómo sí su cuerpo no fuera suficientemente bello! Se cubren la cara porque no quieren ver la reacción del hombre al ver su cuerpo completamente desnudo.


La mayoría de los hombres cuando acaben de tener sexo con una mujer o vayan a tener, para donde sea que vayan, deben de entender que algunas mujeres están confundidas con su cuerpo.
Sobretodo cuando existen hombres que las hacen sentir de esa manera, haciéndolas pensar que su cuerpo no es suficiente y bajándoles el autoestima, solo porque los inseguros y egoístas son ellos.

La próxima vez que veas a una mujer haciendo esto, besa su frente o acercarte a su oído y susúrrale que tiene un cuerpo espectacular, abrázala y deja el sexo para después. Primero dale la seguridad de que su cuerpo es hermoso y agradécele a esa mujer por permitir que ocurriera ese momento. Si no, mejor no te acuestes con ella. Porque simplemente no la mereces.


Autor: Dannyboy_dvh

viernes, 3 de febrero de 2017

Ella era, Señor Prohibido

Ella no era como todas esas chicas de afuera. Ella era una chica extraordinaria en un mundo ordinario. Tenía una sonrisa que la luna envidia, una mirada tierna, sin malicia.
Ella era la única chica que leía, siendo tan chica pensaba más que las demás niñas a su edad.
No estaba casada con la social media y no estaba obsesionada con la estética pues pensaba que la belleza no se crea, se vive con ella. Y que los maquillajes son sólo máscaras que ocultan la verdad.
Usaba el color rojo de vez en cuando en los labios pero no era más que un signo de precaución.
No pensaba en tener una relación con un chico normal, sabía que la mayoría solo le hablarían de cosas bonitas para llevarla a una cama, y ella no quería estar embarazada como las chicas de su edad. No, ella sabía que a su edad debía viajar y ver hasta dónde podía llegar y es que en eso decidía su felicidad.
Ella prefería estar con su mejor amiga a ponerse una borrachera de prepa.
Ella sabía que nadie tenía un tema distinto de que hablar, si no era de ropa, sexo y drogas.
Te lo juro ella era otro mundo y tenía en sus ojos el brillo del sol. Su piel era blanca como la nieve.
Era preciosa e inteligente, y más que eso llevaba tatuada en su mente "conciencia, libertad y respeto".

Para mí ella era perfecta y siempre lo será.


Autor: Señor Prohibido

domingo, 29 de enero de 2017

Carta a la mujer que amo, Mauricio Gloomy

Carta a la mujer que amo: 
Supongo que es normal verte a menudo, que te pasees por mi mente causando estragos y que mi sueño resulta ser el único daño confirmado. Que tu recuerdo se vuela la única imagen que sin hospedarse viva en mi memoria. Me moría por tenerte, y no es broma, dime cómo se le dice a un corazón que deje de querer y sea capaz de ver la verdad que tras de ti se esconde.
Te fuiste sin enseñarme que lo que te llevabas era todo ese abstracto arte que aprendí para poder amarte. Me dejaste extrañándote, como si fuese de que algún día volverías . Y lo cierto es que, no me enseñaste a seguir, aún sintiendo el vacío, no me preparé para la ausencia de tus susurros a mitad de la noche, de tus abrazos tan cálidos en las noches que perdía norte y sur. La verdadera virtud de tu cuerpo, una silueta a contra luz. Tu simplicidad casi mágica para acabar el insomnio con un beso de buenas noches.
Cariño, no sé a donde te hayas ido, pero seguiré creyéndome que volverás. Seguiré intentando alcanzarte. Seguirá mi mano extendida si la quieres tomar, esperando por ti, solo por ti.
Tú y tu jodida perfección. Yo y la costumbre de convertir tus imperfectos en mi favorita inspiración, en los poemas sin razones que se me han ocurrido inhalando otras líneas.
Pues, tú sabes acariciar cada herida sin tirar de las costuras, retratarme el cielo, y en eso, llevarme hasta el espacio tan perfecto de tu cintura. Dame tu mano y al mirar abajo nos daremos de bruces contra el suelo, quedará solo el camino de luces que nos dejan las estrellas, hasta que cojamos vuelo.
Es inmenso el océano de tus placeres, que con cada oleaje me pierde en tus aguas. Eres mi salvavidas y único escape. Que he fijado rumbo hasta desembocar en tus cauces. Como un largo viaje del que éste naufrago navega hasta recorrer todos tus mares de lunares.
Permíteme conocer todos tus polos, tus opuestos, tus logros y tus miedos. Déjame ser el frío que se evapora hasta llegar a tus playas. Y lleva mis temperaturas hasta la más alta.
Ven y deja que mi locura de aferre a ti, que por las noches me recuerdes, y te acuerdes de venir a verme.
A veces, recorro tu ombligo y acaricio el filo de la muerte; al recorrer tus piernas y acariciarlas nos damos por bajas confirmadas. Quizá y por el camino me encuentre con el fuego de tu mirada.
Abrázame y quémame como si amaras hacerlo, y no te detengas, podré con esto.
Desvelémonos ésta noche, seamos turistas en el recorrido de nuestros botones. Pateemos las calles en todas direcciones y enséñame la silueta de tus caderas tan curvas que se desvían hasta tu escote.
¿Por qué no volvemos? Y nos hacemos tan nuestros como lunares escondidos, como los versos de besos que me has prometido. Como caricias escritas y poesías al oído.
Dispárame con una sonrisa calibre medicina para corazones rotos, mírame a los ojos con libre dosis de morfina y bésame con esencia a cafeína y malas intenciones.
Soy la víctima de tus encantos, la presa de tus labios. Tómame las manos, y yo te tomaré a la fuerza. Suspírame al oído con agudeza, acaricia mi regazo y yo tu cintura con delicadeza.
Róbame el aliento, y robaré de tus besos todo lo que me hace bien. Noche de buenos besos repartidos a tu cuello, oye bien mi silencio y el acelerar dentro de tu pecho...

La noche, es mi amiga y a ella le cuento la poesía abstracta que te escribo.

Autor: Mauricio Gloomy

martes, 10 de enero de 2017

Abrir su alma, Vargas.

No se trata sólo de abrirla de piernas, cogértela y venirte.
¿Qué caso tiene hacer eso? Tienes que hacerla sentir especial, hacer que te piense todo el día, que tenga fantasías sexuales contigo, que te desee tanto que se moje con tan sólo pensar en ti. No abras solo sus piernas, conócela primero, consiéntela, escúchala, hazla sentir especial y antes de abrir sus piernas; abre su alma. Haz que se sienta segura contigo, que deje sus miedos y así pueda mostrar lo mejor de ella, que no tenga miedo de mostrar su lado mas perverso o de contarte sus fantasías, complácela cuando te las diga, háganlas realidad, no solo disfrutes tú; primero asegúrate que ella también disfrute. Hazle el amor, penétrala, provócale orgasmos, juega con ella cosas sucias o divertidas y mientras la penetras acaríciala, no solo te muevas como una máquina, ella debe de sentirte siempre y cuando este en su punto máximo de excitación susúrrale al oído lo mucho que la quieres y cuando disfrutas estar con ella, eso les encanta. Se diverso, romántico, cursi, salvaje, dominante, sumiso, sorpréndela siempre con algo distinto.

El secreto está en hacer lo que te gustaría que hicieran por ti, consiéntela y cuídala, ¿por qué sabes?... Tal vez no estés siempre a su lado, pero te aseguro que ella nunca te va a olvidar y aunque lo haga con otros hombres nunca te sacará de su mente.
Porque cualquiera puede abrir de piernas y cogerse a una mujer, pero yo prefiero abrir su alma y hacerles el amor de mil maneras.


Autor: Vargas

domingo, 1 de enero de 2017

Desconéctate, In rainbows.

Desconectarse
Y mantener la energía ocupada en las flores, en el asfalto mojado, 
la sombra de las nubes y la luna;
la luna que nunca falta
Y dejar que la felicidad y el amor te encuentre riendo y respirando clorofila

O seguirles el juego y buscarlas en un intenso púrpura, 
En una sonrisa ajena, 
En un atardecer privado de estas tristes realidades
Que tanto mueven las masas. 
La gente no vive de recuerdos, 
Ni anillos, ni verdades
La gente vive porque siempre pueden sentir algo mejor que un orgasmo, que un primer beso al atardecer, en un parque.
El deseo impulsa, 
El pensamiento, 
El meditar y creer, crea vida
Tanto si crees en ello como si no,
En ambas cosas tienes razón, 
En ambas cosas, tú, que puedes pensar, y crear
Estás en lo cierto.

Y esto es lo verdaderamente lindo, 
Pensar que puedes,
Y poder, porque puedes pensarlo
Y asimilarlo a la realidad
Porque eres un poco más fuerte y no gastas esto en negatividad
Alimentando la monotonía y el porqué no tuve más suerte, 
O también
El agradecer simplemente porque la suerte no es lo tuyo
Eres un gran imán, 
Uno único, 
Poderoso, pero oculto
Cuando puedes utilizarlo,
Y ser por esta vez, consciente de ello
Pero no aquí, 
No mientras pierdes tiempo tecleando como loco, 
Como ahora, 
Como este mortal,
No importan realmente los motivos
Tú eres luz,
Energía y amor

Aunque sólo si eres consciente
Porque de ninguna otra manera, 
Podrás negar el pedazo de bazofia que yace ahí
Sólo un montón de letras
Y capítulos aburridos, 
De una vida aburrida
Y monótona
Un saco de mentiras
Que sigue un juego
Cuando conscientemente se conoce como falso
Pero ahí
Desgastando

Más masa afectada por la realidad

Autor: In rainbows   

lunes, 26 de diciembre de 2016

Mujeres que son aves, Carlos Cortés.

ESTANCIA
Le haces el amor,
te la coges,
te la das,
¿y qué sigue?
Sigue cada uno cambiarse de ropa,
tomar una ducha
porque aún hueles a piel ajena.
Si es motel, cada uno por su lado.
Si es tu casa, toca tender las sábanas.
Si la quieres,
le preparas el desayuno.
Si aún no la quieres,
síguetela cogiendo,
eventualmente le tomarás cariño.
Si aún no sabes cómo le gusta el café,
cómo le gustan los besos,
sus zonas sensibles,
si no sabes
esos problemas que la acogen,
sus miedos más profundos
o sus sueños,
en definitiva, aún no te la coges lo suficiente.
Si se va de madrugada
o en la mañana,
no te confundas,
no lo hace por protocolo
o porque esté ocupada,
simplemente no tiene ganas de quedarse.
Si compartes cama con una mujer
y no vuelve,
algo estás haciendo mal
y no tiene nada que ver
con el tamaño de tu miembro
o cómo coges,
sino quizás no la comprendes,
no la escuchas,
no la haces reír
o no se siente segura contigo.
Es que así es,
hasta las que se autodenominan putas
tienen al menos una cama
a la que siempre regresan,
una casa donde pueden despertar
con su desayuno favorito,
un café,
una sonrisa
y la seguridad de que ahí,

siempre será bienvenida.
 



A las mujeres siempre hay que tratarlas con cariño,
aunque digan que no le gustan esas cosas,
aunque se las den de muy cabronas.
La cosa va así,
te la coges como si la odiaras,
pero despiertas como si la amarás,
pregúntale cómo le gusta el café
y pídele que se quede,
que hay mucho tráfico,
que afuera está lloviendo
o yo qué sé.
Invéntate una excusa cualquiera,
ofrece una de tus camisas como pijama,
recuéstate a su lado,
dale su café,
mírala a los ojos
y hazle preguntas hasta que te canses.
Te puedo asegurar,
que una vez que empiece,
no vas a hacer que se calle,
porque siempre se la habían cogido y ya
ningún hombre se preocupó por la mañana.
Eventualmente tendrá que irse como todo lo bueno que llega a nuestra vida,
y se irá con los ojos brillando,
con una sonrisa que no se la aguantará nadie.
Regresarás a tus hábitos,
a tus quehaceres,
a tu vida que ahora se siente diferente,
pero no pasará mucho tiempo,
tu teléfono vibrará
y será ella en forma de mensaje,
un mensaje que las cabronas no mandan:
"Te extraño ",
así
a secas,
y no sabes cuánto le costó escribirlo.
Entonces tiendes tu cama,
preparas la cafetera
y sonríes
porque es inevitable
no quererla,
aunque sea un poquito. 

Autor: Carlos Cortés - Mujeres que son aves.

martes, 13 de diciembre de 2016

No voy a ser yo, Estefanía Mitre.

No voy a ser yo.
No podré ser yo quien te bese la espalda,
Quien te salve la vida,
Quien llegue justo a tiempo.
No cantarás conmigo en la bañera,
Y tampoco bailarás de mi mano en un concierto,
Seguramente                          
no me verás reír.
La mujer del bar del centro,
la del cabello dorado,
a la que digas “te quiero,
y quiero siempre a mi lado”,
la mujer que te enderece,
Esa no voy a ser yo.
Porque siento en los nudillos,
En la carne que aún escuece,
En cada rincón de piel
el amor que un día me hicieron,
y después me deshicieron
como fuego en el papel.
No quedó ningún hotel sin sus huellas dactilares,
pero quedé yo, trabada,
impregnada en sus lunares,
como la equis en un mapa
que al final nadie buscó.
No tendría por qué decirlo,
pero yo sería ese error
que, probablemente,
no termines de echarte en cara nunca.
Y entiende que no es tu culpa.
Me trató mal el amor.
Que aquello que nos unió
te lleve a nuevos lugares.
Espero que la encuentres
(o te encuentre ella a ti antes).
Que a su lado los instantes
sean un poco más felices,
que luche con tus días grises
y no te abrace a destiempo.
Que escribir
nunca
jamás
llegue a ser su pasatiempo.
Ojalá, cariño, no se parezca a mí.
Porque yo también
me canso de romperte,
y alejarnos es, a veces,
la manera más valiente
de acabar con un incendio.
La chica del bar del centro,
la del cabello dorado,
a la que digas “te quiero,
y quiero siempre a mi lado”,
la chica que llegue a tiempo,
esa no voy a ser yo.
Habrá alguien más que te cuide,
que te deshaga el dolor,
y que cada vez que dudes,
te bese y te lo confirme.
Por lo mientras tendré yo
mucho de qué arrepentirme.
Pero tú no te preocupes:
Ella será suficiente.
Los bares jamás te mienten,
y estará hecha a tu medida.
Cuando empieces a quererla
por favor no me lo digas.

Autor: Estefanía Mitre