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martes, 18 de octubre de 2022

Perrito sin familia, busca hogar en un automovilista

Los perritos en situación de calle son animales que sufren todos los días. Ya sea por el fuerte clima o los constantes ataques por parte de algunas personas, los peludos buscan mejorar su calidad de vida e intentan encontrar a una persona que les salve la vida. Tal como Jhanery Camarena, quien afirma que ella no encontró a su mascota, la mascota la encontró a ella.


La joven compartió, mediante sus redes sociales, el momento en que un lomito corrió junto a su auto para que se detuviera. Al ver cómo pedía que pararan el auto, Jhanery optó por frenar el vehículo y descendió, junto a su pareja, para ver cómo estaba el animal. En cuanto bajaron, el perrito comenzó a brindarles cariño y la pareja no se pudo resistir al amor.

La historia de la joven cautivó a cientos de usuarios en la dicha plataforma y había quienes preguntaba por su salud y cuál había sido el desenlace.

La joven confesó en otro video que adopto al perrito y ya cuenta con 7 mascotas que están a su cuidado y todas tienen las vacunas y están esterilizados.


Renato, como ahora se llama el peludo, cautivó a miles de usuarios de la plataforma de videos cortos, TikTok, quienes preguntaban por su salud. Camarena explicó, en otra publicación, que es dueña de siete perritos más y cada uno de ellos “tiene sus vacunas y está esterilizado porque al ser sus tutores tenemos que ser responsables en todo aspecto de ellos”, señaló.

El video ya suma más de 800 mil reproducciones donde se pueden leer mensajes como: “Ellos nos eligen con amor....que Dios los proteja”, o “gracias por su amor a los perritos darles un hogar y ustedes ganan fidelidad”.

Jhanery suma más de tres mil seguidores en su cuenta, sin embargo, cada uno de ellos pide que narre más de los lomitos: “les iremos presentando la historia de cómo fuimos adoptando a cada uno”, finalizó la usuaria.

miércoles, 3 de agosto de 2022

Carta de amor dedicada a ti misma.

Una carta que abrirá tu corazón y te mostrará grandes cosas.
Hay diferentes modos de amar, hay diferentes modos de expresar el amor y de comprometerse con ello y de darle tiempo y dedicación.
Las relaciones son maravillosas pero pueden ser muy complicadas y en esta nota te enseñaremos una carta que habla sobre el amor pero no habla sobre el amor con otra persona, sino sobre el amor sobre uno mismo. 


Carta de amor a ti misma


El amor propio es el primer amor que tenemos que trabajar en nuestra vida. Nos enseñan de chicos a querer a otros, a agradecer a otros, a perdonar a otros, a compartir con otros y a hacer cosas por otros, todo el tiempo.
En este caso la propuesta viene desde el interior. Sostiene que si uno no se ama a sí mismo, si uno no aprendió a perdonarse, a agradecerse, a cuidarse, a quererse, entre otras cosas, no puede hacerlo con otra persona. 

Esta es la carta de Laura:
“Escuché en muchos lugares que el amor puede con todo. Escuché muchas historias de amor, de amores infinitos, eternos, incondicionales, perfectos… Todas esas historias de amor siempre tienen finales felices. 
Y si bien creo en que el amor es algo muy fuerte, también creo que es transformador, curador, vencedor, entre muchas otras cosas.
Y es por esto que escribo y puedo decir que lo di todo por amor, que te di todo.  No me importó dar cada parte de mí, dedicarte tanto tiempo y amor todos los días. Pero esta vez mi paciencia se cansó. Se cansó de no obtener respuesta alguna, se rindió y ya no quiero hacerlo más. 


Ya no quiero darlo todo por ti. Muchas cosas hechas por ti para que no respondas o me ignores, muchas caricias, actos de amor para que no lo valores, para que no me valores. 
 
Pero ya no, se acabó. Se agotó mi paciencia y es hora de darme amor a mí. Ya no voy a perder el tiempo contigo que te crees mucho. Ya no quiero hacer cosas por ti. Quiero hacer cosas por mi. 
Te lo dí todo pero ya está. No funcionó. Es hora de dármelo todo a mí, de amarme a mi y de cuidarme porque ahora sí entiendo que hay un amor más importante y que ese amor es el amor a uno mismo.”

Si te encuentras en una situación similar recuerda que el amor por ti es el más importante. 
Aquí te dejamos algunos consejos para ti misma:

Acepta que estás lastimada: Permítete estar triste por un tiempo. Pronto pasará.

Empieza de nuevo: A fin de olvidar a alguien, rompe todo vínculo hasta que estés mejor emocionalmente.

Debes estar sola por un tiempo: no te asustes, permítete reencontrarte contigo misma.

Deja salir tus sentimientos: Escribe un diario, escribe poesía, cuentos o canciones, estos esfuerzos creativos te permitirán canalizar tu dolor

Reflexiona sobre la relación: Reconoce lo bueno y lo malo que has hecho en tu relación y valóralo.

Sé independiente. 

Necesitarás mejorar tu habilidad para estar solo: Así tendrás más confianza y te recordarás que eres fuerte y capaz por tu cuenta.

Prueba nuevas actividades: Estas cosas nuevas para hacer no solo te harán feliz sino que también te ayudarán a olvidar a tu antiguo amor.”

Evita a los amigos mutuos: Salir con amigos mutuos después de romper los vínculos hará que esta experiencia se vuelva más difícil para ti.

Explórate: Conoce tus fortalezas y debilidades. Tal vez reconsideres muchas cosas de tu vida

Cuando te sientas sola o no funcione cualquier tipo de relación, piensa y ve en búsqueda de tu relación contigo misma. Valórate, cuídate y sobre todo ámate como nadie más podrá hacerlo. 

Fuente: Positivo Mundo

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Enamórate de un hombre así..., Fran

 


No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.

Quiero pedirte, que te enamores de un hombre en serio; uno, que te persiga con la mirada, como un hombre enamorado; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad. Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.

Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente dicha para cocinar para ti por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: “todo estará bien”.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si no te lo esperas, procura que sean solo algunos besos; pues, ya te será suyo tu corazón. 



Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”...

Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveché de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el silencio del olvido.

Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te amé, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre real, es digno de ti.

No te conformes con menos...
Nunca bajes el listón de lo alto.

Autor: Fran, el Atic0

domingo, 21 de noviembre de 2021

Uno de estos días, Lu Reynoso.



Un día… no hoy, quizá no mañana, pero un día dejarás por fin de preguntarte si la falda que compraste para salir con él va a gustarle, un día, ya no te preguntarás si deberías llamarlo o no, aunque tengas tantas ganas por hacerlo, va llegar ese momento en que sin más preguntas, solo lo llamarás solo porque te da la gana.


Un día encontrarás a alguien que ya no se molestará porque de nuevo te dio un ataque de ansiedad, por el contrario, se sentará a observarlos y disfrutará cada berrinche sin sentido que salga de esa cabeza estresada, va a llegar el día en que te enamores de alguien al que le encantas por el simple hecho de ser tú.


Cuando menos te des cuenta, tendrás en tus brazos a ese hombre que ame cómo te muerdes el labio cuando estás pensando, mismo acto que no le gusta y evita que lo hagas, juntando sus labios con los tuyos; un día estarás a lado de un hombre que se ríe de la manera en que le robas las cobijas en la fría noche y con un beso en la frente y atando tus brazos con los suyos, te abrazará tan fuerte que no necesitarán las cobijas.

Un día te verás compartiendo vida con alguien que ama todo lo que haces, no porque piense que seas perfecta, al contrario, ama lo que haces porque te hace ser tú, ama cada defecto y se ha enamorado de tus demonios y los ha hecho convivir con sus propios miedos e invitó a tus demonios a vivir en su infierno.

Un día conocerás a ese hombre que no cuestionará tu proceder, te dará los "pros y los contras" de tu actuar, pero siempre dejando claro que pase lo que pase no se va a alejar, que siempre ahí estará, que no te dejará y de esa manera no volverás a llorar en soledad, siempre tendrás un hombro en que apoyarte, una mano que guiará la tuya y juntos construirán el futuro que tantas veces imaginaron en el sofá después de hacer el amor.

Un día conocerás a ese hombre que siempre te va a amar por el simple hecho de ser tú, cuando lo encuentres te darás cuenta, pues el verdadero amor se siente, se vive, se respira, cuando encuentres a este hombre que te hará feliz las 24 horas del día, sabrás que es el verdadero amor.

Un día encontrarás a ese hombre que te ame por ser tú, por favor espéralo, ese es el verdadero amor que mereces.

Autor: Lu Reynoso

jueves, 23 de marzo de 2017

Confesiones, Olivia Ismael


Debo confesar que no soy una persona muy sentimental, que la mayoría de las demostraciones de cariño de mis contactos (en especial las que pecan de exageradas y dramáticas, al estilo Romeo y Julieta) me producen cierto rechazo, y que no soy de llorar por tonterías, porque mi mente siempre se centra en lo importante e irremediable, restándole importancia a lo demás...

Debo confesar que no tengo los típicos sueños de casarme y de tener hijos, y que en ocasiones fantaseo con viajar sola por el mundo, cargando un corazón repleto de parches y experiencias, porque aunque me llamo rebelde, he amado en más de una oportunidad...

Debo confesar que después de un fracaso estruendoso, desilusionada y confundida, no estaba en mis planes flecharme de un hombre que estuviera tan lejos; que nunca imaginé a alguien tan generoso y tierno, capaz de ponerse en segundo lugar con tal de complacerme; y más que nada, debo admitir que lo que menos pensaba, era llorar por miedo a perderlo alguna vez...

Sinceramente, nadie me tuvo jamás tanta paciencia, ninguno antes me abrazó con su poderosa calidez, y en resumidas cuentas debo reconocer que nunca recibí tanta atención y dulzura, entremezclada con pasión y locura, porque en mis años de vida nunca hallé quien me mirara con tanto amor...

Debo confesar que él puso mi mundo de cabeza con sus acciones, que hablan más de él que todas sus palabras juntas...

En verdad, debo confesar, que el futuro sabe distinto desde que llegó.

Autor: Olivia Ismael

martes, 7 de marzo de 2017

Un amor verdadero, Autor desconocido

"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.

Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.

Mi padre escuchaba con atención. De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.

"¡Papá!", respondimos, "¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!".

Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:

"No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años".

Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

"Fueron 55 años... ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer".

Hizo una pausa, y se limpió la cara. "Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo...", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?

Porque se fue antes que yo. Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. Lo abrazamos, y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".

Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".


Autor desconocido

domingo, 5 de marzo de 2017

Me enamoré, World Among Books


Me enamoré de ella, de su sonrisa. Porque me importaba una mierda lo que pasara si ella estaba sonriendo. Y me enamoré de su boca, de cada palabra. Me gustaba incluso cuando se enfadaba y ponía morritos deseando que fuera por detrás y la cogiera para no soltarla; y ojalá no la hubiera soltado nunca. Me enamoré, joder, pero ya no me cuesta decirlo. Porque me enamoré de sus ojos, ¿y qué me importa que no sean de un color especial?. Me enamoré de sus ataques de éxtasis, de cuando cantaba bajito porque estaba feliz, pero no quería que la escuchara. De cuando me abrazaba fuerte porque decía que tenía miedo de perderme, cuando me apretaba porque solo yo sabía que era entonces cuando tenía que quererla más que nunca. Me enamoré de lo lista que era y de lo tonta que se ponía a veces, incluso de cuando fingía serlo. De cuando me insultaba porque era así como ella disfrazaba las palabras bonitas, y eso solo lo sabía yo. De sus abrazos y aún, a veces, echo en falta alguno. De cómo se tapaba la boca cuando la veía comer, de cuando se tapaba la cara cuando decía que estaba fea y yo no podía dejar de mirarla, quizás porque para mí, fuera como fuera, siempre estaba preciosa. De eso me enamoré, de lo bueno y de lo malo. De sus ganas de estar conmigo, pero también de su orgullo, porque cuando creía que iba a perderme del todo, se lo tragaba. Qué inocente, si yo era el que perdía la cabeza por ella. Joder, me gustaba. Me gustaba cuando rodeaba mi cuello y jugaba a estar a dos centímetros de mi boca sin besarme, solo para ver quién aguantaba más sin hacerlo. De sus prisas, de sus ganas de tenerlo todo siempre controlado, y de la voz que ponía cuando le desmontaba todos sus planes, como si de repente volviese a tener cinco años. De su vergüenza y de lo nerviosa que se ponía a la mínima. De cómo temblaba, de cómo era capaz de calmarme. Me enamoré. Me enamoré de su risa, por muy fea que dijera que estaba cuando lo hacía. Nunca se lo dije, y aún hay veces que recuerdo su risa y la extraño. Por eso y sus “Te quiero” que tanto le cuesta decir. ¿Es que no lo entiendes? Me enamoré de cómo era, de cómo hacía lo mismo que todo el mundo y a la vez conseguía ser diferente, no sé. Su forma de quererme. Que ella creía que no me daba cuenta, pero sé que me quería, por mucho que le doliera demostrarlo. La quería, con sus más y con sus menos. Con sus idas y venidas, con su mal humor, con su facilidad intermitente de sus mensajes en los que decía que me echaba de menos. De todas las conversaciones, incluso de las que borré cuando acabó todo. De sus intentos de ponerme celoso y de lo celosa que se ponía cuando me veía con otra. Nunca le entró en la cabeza que ella era única. De todas las canciones, de su voz y de su olor, que siempre aparece cada cierto tiempo para recordarme que sigo sin ella. De su forma de ser, de cómo me pedía que me fuera porque creía que la pasaría mejor sin ella. De sus venazos, cuando le daba por recordarme lo importante que era para ella y de sus “cállate” cuando la imitaba con voz ridícula. De cómo se burlaba de todas esas cosas cursis, incluso de su nombre escrito en mis cuadernos. De la cara que ponía cuando me metía con ella y le daba el triple de importancia solo para que le pidiera perdón un par de veces. Me gustaba su intento de cuidarme aunque, sinceramente, me gustaba mucho más cuando era ella la que se sentía protegida a mi lado. De nuestros mil momentos y bueno, de ellos sigo enamorado. Es que por gustar, me gustaban hasta sus ojeras que le aparecían cuando se quedaba hablando conmigo hasta las tantas. De su cabello encrespado cuando llovía, de su voz en formato susurro cuando hablábamos por teléfono desde la cama y no quería que sus padres la escucharan, de cómo corría cada vez que llegaba tarde por mi culpa. De sus besos, aunque siempre quisiera más. Ahora ya es solo un recuerdo, pero es un recuerdo que prometí no olvidar. Duele ver cómo alguien que un día fue tu vida, deja de formar parte de ella; pero duele más ser la persona que decide que así sea. Ella era la pieza perfecta de mi rompecabezas, pero después de un tiempo me dio la impresión de que pertenecíamos a dos puzzles diferentes. Pero cuánto la echo de menos, y cuánto daría por volver a tenerla a mi lado. Por romper sus esquemas y convencerla de que quizás a mi lado no se está tan mal.

Autor: World Among Books

viernes, 3 de marzo de 2017

¿Y tú, cuántos años tienes?, Enric Sánchez

De las preguntas más absurdas que nos pueden hacer en la vida es qué edad tenemos. Porque no, nos da ninguna pista de a quién tenemos delante. Yo la verdad es que no lo sé. Ni me importa.
Porque lo importante no es cuantos años tenemos, sino en cuántos de ellos hemos vivido.
Yo prefiero decir que tengo:

42 miradas que me han hecho sonreír y un par que me desnudaron el alma.
Tengo 2 “Te quiero” suicidas que dije sabiendo que quien tenía delante no me quería a mí.
También tengo 14 abrazos inolvidables, 3 de ellos irrepetibles porque quien me los dio ya no está.
Tengo unos 35 “Lo siento” de los cuales 3 jamás me perdonaron.
Tengo 6 noches de hospital al lado de alguien que me importaba y 7 madrugadas pensando en una persona a quien no le importaba yo. Tengo unos 5.200 besos, pero solo me acuerdo de 6.
Tengo 4 veranos que fueron infinitos y 3 inviernos demasiado fríos. Y solos. Y tristes.
Tengo 25 noches sin dormir y algunas lágrimas gastadas en cosas que no importaban.
También tengo 4 lágrimas muy amargas invertidas en algo que merecía llorar durante años.
Tengo 10 carcajadas de esas que hacen que te falte el aire y 105 sonrisas por compromiso.
Tengo 9 deseos de infancia que nunca cumplí.
Tengo 3 consejos recibidos que entendí mucho tiempo después.
Tengo unas 5 camas donde me acosté sin querer estar y 1 donde hubiera matado por despertar.
Tengo 5 errores que volvería a cometer y 2 de los que me arrepiento mucho, aunque solo un poco.
Tengo miles de cenas, pero pocas como aquellas 3.
Y tengo 43 escalofríos que me han recorrido el cuerpo entero.
120 conciertos, 350 películas… y no soy capaz de contar las canciones.
Tengo 31 tardes en un parque viendo la vida pasar con mis amigos.
Y 500 tardes más recordándolas unos años después.
Tengo 5 adioses. En dos de ellos nunca quise despedirme en realidad.
Tengo 1 solo Dios el cual nunca me ha fallado.
Tengo tantas cosas por decir que nunca diré y tantas que me tendría que haber callado.
Para quién quiera saberlo, esa es mi edad.
Y no tengo ni puta idea en cuántos años cabe todo eso.

Autor: Enric Sánchez

jueves, 2 de marzo de 2017

Los lunares de tu espalda, La chica de Alhehí

Tenía la espalda tatuada de lunares, y yo... bueno, yo disfrutaba contándolos durante toda la noche.
Yo jugaba con sus lunares uniéndolos en una línea. 
Ella decía que no era justo tener que encariñarse de gente que más tarde o más temprano va a desaparecer.
Yo la miraba con ternura como si la mujer que me follé anoche hubiera amanecido como una niña pequeña a la que le han quitado su juguete favorito. 
Todo el mundo acaba marchándose, ella decía que cada vez que alguien desaparecía dejaba rastro en su piel y que cada lunar no son más que puntos de las personas que han ido pasando por su vida. 
Ella decía que la vida es una línea y que la línea está hecha de diminutos puntos, como un abrir y cerrar de ojos. 
Yo la miré, y la vi llena de lunares que fui besando uno a uno. Tenía uno justo detrás de la rodilla que con rozarlo le daba la risa. Otro justo debajo del lagrimal del ojo, también tenía uno debajo del pecho. Y tenía otro justo debajo del ombligo, ese aun duele, susurraba mientras lo besaba.
Somos puntos en la vida de algún alguien lleno de lunares.
Ella sabía que todo acaba desapareciendo. Primero duele, para qué vamos a mentir, pero después ves ese lunar que te trae recuerdos, recuerdos de tiempos que en tu memoria parecen presentes y ahí es cuando por fin ves el punto que formará parte de la línea de tu vida. 
Yo acabaré desapareciendo de su vida, y aparecerá un nuevo lunar. No sé cuánto tardará, tal vez un año, tal vez siete o quizá treinta. Pero cuando aparezca en su espalda o en su pequeña cintura solo podré darle las gracias por dejarme formar parte de esos puntos suspensivos.

Autor: La chica de Alhehí, (invictaverba)

lunes, 27 de febrero de 2017

La chica de mis sueños, Roberto Hodgers

Desde tiempo atrás ya pensaba como tiene que ser la chica de mis sueños. 
Ya tenia mi visión de esa persona especial para mi, dueña de unos ojos tan peligrosos que serian ilegales al mirar, solamente incitándote a pecar... 
Una sonrisa un tanto dulce como letal que te llega atrapar y a la vez matar, algo así como el arma perfecta para desarmar inclusive hasta el corazón mas resistente... 
Una voz con el mas fino toque de suavidad que deleite los sentidos, causante de que te pierdas hasta en tus propios sueños y pensamientos sin posibilidades de poder escapar... 
De un tacto tan adormecedor que caliente piel de solo rozar, que cause cosquilleo con tan solo el mas mínimo toque y te herirse con tan solo acercarse... 

De pensamientos profundos y maravillosos tales como el abismo infinito en el universo no visible a 93,000 millones de años luz, como su sola presencia simplemente, irreal he inimaginable... 
De unos labios que al besar sea violentamente exquisitos y adictivos, con una explosión de millones de sensaciones en solo un beso, siendo una experiencia intensamente única que haga vociferar mi mente en pensamientos sobre ella hasta la muerte y quedar atrapado en el recuerdo en otras vidas... 
De un cuerpo que no necesite tener una figura perfecta, pero que con sus propios dotes sepa como usar para matar a este pobre mortal enamorado, que al igual que el pecado, te cause tentación de siquiera pensarla, pero también te cause un blanco total en la mente dejándote inhibido ante ella y amarla sin siquiera utilizar el tacto, sino a la distancia y con una dulce mirada, con voz un poco tenue... con el corazón combinado con el alma... 
Todo esto que dije anteriormente seria la mujer perfecta para mi, la chica de mis sueños... 
Pero algo me hizo retractar aquél pensamiento deseado en ese sueño porque... 
Después te conocí... Y me quedó muy en claro que la realidad supera la imaginación.

Autor: Roberto Hodgers

domingo, 19 de febrero de 2017

Reflexión de Tzintli Dori

En una breve conversación, un hombre le pregunta a una mujer:
– ¿Qué tipo de hombre estás buscando?


Ella se quedó un momento callada antes de verlo a los ojos y le preguntó:

– ¿En verdad quieres saberlo?

Él respondió:
 – Sí.
Ella empezó a decir: 
– Siendo mujer en esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí. Yo pago todas mis facturas. Yo me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre. 
Yo estoy en la posición de preguntar: 
– ¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?.
El hombre se le quedo mirando. Y pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.
Ella, sabiendo lo que él estaba pensando dijo: 

– No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más. Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.
Yo busco a alguien que luche por superarse, a alguien con quien conversar y que me motive a ser cada vez mejor. Yo no necesito a alguien mentalmente simple e inmaduro.
Quiero a alguien a quien admirar y que me admire por mí misma.
No necesito a un hombre que luche por la perfección financiera, porque yo no busco riquezas.
Busco a alguien que se esfuerce y trabaje hombro a hombro conmigo para sostener nuestro hogar, que no sea una carga más en espera de ser mantenido.
Yo necesito a alguien lo suficientemente sensible, para que me comprenda por lo que yo paso en la vida como mujer, pero lo suficientemente fuerte, para darme ánimos y no dejarme decaer.
Yo estoy buscando a alguien, el cual yo pueda respetar.
Para poder apoyar a ese hombre, debo respetarlo y que me respete por lo que valgo.
Busco a alguien en quien pueda confiar, que me respete cómo su pareja y mejor amiga. No a un hombre infiel, con un alma tan pobre que me irrespete y se irrespete a sí mismo entregándose a cualquiera, sólo por un momento de placer banal y animal.
Busco a un hombre que pueda ser digno ejemplo para nuestros hijos, más no una vergüenza para ellos.
Yo no aspiro a atender a mi pareja, simplemente él tiene que merecérselo. Yo no puedo ayudar a un hombre inútil, que no se puede ayudar a sí mismo.
Yo busco a un hombre sensible y con buenos sentimientos, porque él conocerá mis sentimientos con sólo mirarme a los ojos. Busco ternura.
Cuando ella terminó lo miró a los ojos y él se veía muy confundido y con interrogantes.
Él le dijo: 
–Estás pidiendo mucho
Ella le contestó: 
–Yo valgo mucho.

Autor: Tzintli Dori

viernes, 17 de febrero de 2017

Ser, Teanny Santos

Yo no quiero "competir" por la atención de un hombre.

No me quiero ver envuelta en la rutina de vestirme "bien" todos los días pensando que puede venir otra más linda y seducirlo.

No quiero estar en la agonía de pensar en arreglarme el cabello porque si no lo hago dejaré de gustarle, que debo usar ropa apretada que marque mis "curvas" solo para ser mostrada como trofeo.


No quiero ser una novia modelo, no quiero competir por el amor.
Quiero que la persona que decida "amarme"
vea lo que soy mas allá de la ropa que uso,
que me haga sentir que puedo usar cualquier cosa y
aún así seguiré siendo bella, que no me diga
"porque no te vistes más hermosa" si no que me diga,
te ves hermosa aunque te pongas un saco.

No quiero apegarme a los prototipos sociales,
a las cirugías, a las dietas, ni mucho menos
a las sesiones de maquillaje solo para ser
"hermosa". Quiero ser yo sin miedo, dispuesta a devolver,
multiplicado por mil, lo que se me entrega.

Autor: Teanny Santos

miércoles, 15 de febrero de 2017

Basta ya, Benjamín Griss

Basta ya de pronunciar tu nombre a otros como si tú fueses la octava maravilla.
Basta ya de llorarte cuando tú ni siquiera contestas mis llamadas,
que ya lo he dejado todo atrás,
que ya me he rendido hace tiempo,
que ya he quemado nuestras fotografías,
pero, joder,
a veces no puedo sacarte de mi cabeza.

Pero basta ya de echarte de menos,
de necesitarte en cada rincón al que voy,
en cada persona en la que te encuentro,
a veces recuerdo que tú no dabas nada
cuando yo te regalé hasta esas partes a las que me aferré
como si yo fuese un náufrago y tú la tabla
a la que me agarré,
y luego te llamé mi salvavidas.
Y tú seguías sin darte cuenta
que yo por ti mataba
a todos los dragones
que te tuvieran encarcelada.


Basta ya de odiarte en cada canción
porque las cosas no fueron como yo quería,
salieron doliendo las hijas de puta,
y eso era lo último que quería:
que te convirtieras en esa canción,
que uno escucha muchas veces,
y al final termina odiando.

Basta de hacerte un hueco en cada plan que trazo,
ya no quiero que seas mi plan A,
ni mi lado izquierdo de la cama,
ni la primera opción en la que piense
cuando
quiera
huir
lejos
de
mí.
Y me dé el peor de los portazos
al encontrarte con los brazos cruzados,
y no quieras abrírmelos nunca más.

Basta de ti,
basta de querer escuchar tu voz
entonando tu canción favorita
mientras me dices que soy tu verso favorito.

Basta,
vete,
toma estas partes,
son tuyas,
te pertenecen.
Pero no te quedes en mí.

Vuela, Amélie,
vuela alto
y lejos.
Ya otros horizontes te esperan,
ya otros lugares te hacen un hueco,
ya otras canciones hablan de ti,
ya otras manos quieren tocarte,
ya otras flores sueñan con que las cortes
y te las pongas en el pelo,
ya otros amaneceres sueñan con despertarte.

Espero que tengas un buen viaje
y una buena y extraordinaria vida,
que yo seguiré aquí,
justo donde dejé de ser yo
y me convertí un poquito tuyo.

 Autor: Benjamín Griss

lunes, 13 de febrero de 2017

Amar a una persona curiosa...

“No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todos tus poemas. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido. Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa que cámara te gustó, prestará atención a esa banda que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. 


Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría, ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. 

No dejará un suspiro sin explicación. 

Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana. “¿A qué hora fue, ¿qué dije?, ¿qué hice?, ¿cómo te sentiste? “No te enamores de una persona curiosa, porque he estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser.”


Fragmento, autor desconocido.

jueves, 9 de febrero de 2017

Apaga la luz, Dannyboy_dvh

Un montón de hombres se preguntan porque algunas mujeres en la intimidad, tienen la tendencia de cubrirse la cara y decir: "pero apaga la luz".

Déjame contestarte esa pregunta...
La mayor parte del tiempo por el que las mujeres hacen esto, es porque se sienten inseguras acerca de su cuerpo. ¡Cómo sí su cuerpo no fuera suficientemente bello! Se cubren la cara porque no quieren ver la reacción del hombre al ver su cuerpo completamente desnudo.


La mayoría de los hombres cuando acaben de tener sexo con una mujer o vayan a tener, para donde sea que vayan, deben de entender que algunas mujeres están confundidas con su cuerpo.
Sobretodo cuando existen hombres que las hacen sentir de esa manera, haciéndolas pensar que su cuerpo no es suficiente y bajándoles el autoestima, solo porque los inseguros y egoístas son ellos.

La próxima vez que veas a una mujer haciendo esto, besa su frente o acercarte a su oído y susúrrale que tiene un cuerpo espectacular, abrázala y deja el sexo para después. Primero dale la seguridad de que su cuerpo es hermoso y agradécele a esa mujer por permitir que ocurriera ese momento. Si no, mejor no te acuestes con ella. Porque simplemente no la mereces.


Autor: Dannyboy_dvh

miércoles, 8 de febrero de 2017

Cosas difíciles, Fátima

Pasan los días, los meses, los años y sigo sin desamorarme. 
¿Qué es lo que me pasa? 
Dejó ir oportunidades, cierro mi corazón para que no entre nadie solo por ti. 
¿Y qué me das a cambio? Nada. 
Me duele quererte y no poder hacer nada. Hasta llegué a pensar que te empezaba a gustar...¡Já, cómo me equivoqué! Mucha gente me decía y me dice, "ya fue, olvídalo". Pero nadie sabe lo difícil que es para hacerlo. Es difícil olvidar tu voz, tu risa, tus chistes, tus miradas, tus sonrisas. 

Y qué loco todo, porque no nos vemos mucho, pero me sigues gustando. 

Casi todos los días le pido al universo que me ames y que todo sea como antes. Pero es difícil.
A veces me pregunto, ¿estaré haciendo algo mal?. Y no, nada que ver. El que está haciendo las cosas mal aquí eres tú. 

Yo te amé y te amo de verdad, y eso no lo ves. Miras a chicas que no te dan ni la hora mientras yo te estoy esperando. ¡Estoy atrás tuyo! ¿No me ves?.... No, al parecer no.

Autor: Fátima, Hablo para mí, escribo para ti.

domingo, 5 de febrero de 2017

El lugar que tú ocupas, Elvira Sastre

Por suerte,

existes.

Y por suerte también,

no solo existes

sino que te colocas aquí,

justo al lado de todo lo que está lejos

para estar cerca.

Y por suerte, aún más,

no solo existes

y te colocas aquí,

sino que es en ese exacto lugar

en el que me haces creer

que merezco habitarlo,

conocer los rincones que lo atajan

y saber mirarte también

cuando cierro los ojos.

Como un sueño.

Como el sueño que aparece

en el momento preciso

en el lugar que tú ocupas.

Autor: Elvira Sastre

viernes, 3 de febrero de 2017

Ella era, Señor Prohibido

Ella no era como todas esas chicas de afuera. Ella era una chica extraordinaria en un mundo ordinario. Tenía una sonrisa que la luna envidia, una mirada tierna, sin malicia.
Ella era la única chica que leía, siendo tan chica pensaba más que las demás niñas a su edad.
No estaba casada con la social media y no estaba obsesionada con la estética pues pensaba que la belleza no se crea, se vive con ella. Y que los maquillajes son sólo máscaras que ocultan la verdad.
Usaba el color rojo de vez en cuando en los labios pero no era más que un signo de precaución.
No pensaba en tener una relación con un chico normal, sabía que la mayoría solo le hablarían de cosas bonitas para llevarla a una cama, y ella no quería estar embarazada como las chicas de su edad. No, ella sabía que a su edad debía viajar y ver hasta dónde podía llegar y es que en eso decidía su felicidad.
Ella prefería estar con su mejor amiga a ponerse una borrachera de prepa.
Ella sabía que nadie tenía un tema distinto de que hablar, si no era de ropa, sexo y drogas.
Te lo juro ella era otro mundo y tenía en sus ojos el brillo del sol. Su piel era blanca como la nieve.
Era preciosa e inteligente, y más que eso llevaba tatuada en su mente "conciencia, libertad y respeto".

Para mí ella era perfecta y siempre lo será.


Autor: Señor Prohibido

jueves, 2 de febrero de 2017

Carta a quien será el amor de mi vida, Dragitza Rastegorac Grubisic

Mi (futuro) amor:

Quiero que sepas que esto es nuevo para mí, cada palabra, cara mirada, cada “te quiero”, aun no son 100% parte de mi ser, pero a la vez salen de lo más profundo de mi corazón. Tengo años imaginando tu sonrisa, tu mirada, tu voz, ahora sé como son y no sé que decir…creo que es amor, pero no estoy segura, no me había sentido así antes. Tengo miedo, no puedo decir que no, mi corazón esta viajando a mil por hora a lugares desconocidos, no sueltes mi mano, por favor.


Quiero que sepas que nunca he amado, pero he querido y me han roto el corazón. He regresado en mis pasos para recoger los pedazos, los he vuelto a unir, y ahora te lo doy, con cicatrices sí, pero late por ti. Guárdalo sin miedo pero con cuidado. Sé que crees que soy fuerte porque ando sola por la vida, pero te confieso que por dentro soy arena…caigo para levantarme de nuevo. No dejo que nadie lo sepa ¿guardas mi secreto?

Soy una caja de sorpresas, voy a querer escribirte muchas cartas, hornear pasteles, llamarte en la madrugada sólo para escuchar tu voz…pero también voy a hacer cosas sin avisarte, y te pido disculpas, no estoy acostumbrada a que alguien esté pendiente de mí. Estoy aprendiendo a equilibrar de nuevo mi vida. Tu llegada es el terremoto más dulce, pero aun así, has desordenado algo dentro de mí, y estoy aprendiendo a vivir así.

No sé discutir sin llorar, no sé ceder, nunca me he peleado con alguien tan importante como tú. Estoy loca, voy a gritar y hacer un berrinche, porque busco que me calles con un beso. Cállame y luego conversamos un acuerdo, pero primero bésame. Dame la mano al caminar, lo sentiré extraño pero me gusta. Si algún día quieres llorar, hazlo, limpia el alma; jamás pensaré que eres débil; eres fuerte por mostrar tus lágrimas.

Dicen que lo bueno llega a los que esperan, esperé bastante por ti y ya te encontré y tú me encontraste. Gracias por cruzarte en mi camino y no pasar de frente. Gracias por tu mirada, por tu corazón, por tu sonrisa, iluminan mi vida más que un millón de estrellas. No soy cursi, creo que estoy enamorada de ti. Juro leerte esto cuando te conozca. Te quiero como siempre y para siempre.


Yo.

Autor: Dragitza Rastegorac Grubisic

lunes, 30 de enero de 2017

No me gusta, M. Sierra Villanueva

"A mí no me gusta la gente que se va sin despedirse, tampoco el silencio que atropella las palabras, ni el regreso que dura un segundo. 
No me gusta la gente que es intermitente, que se cree ola, que va y que viene.

Esos que abren una oportunidad, que hablan desde la ventana y cuando uno abre la puerta, ya se tienen que ir.
No me gustan los que de repente te abrazan y cuando miras al lado dejan vacíos, ni siquiera dicen "hasta luego".

A mí que me quieran constante, no digo que sea en línea recta, pero que estén, que se sienta de corazón a corazón el mismo "te quiero". Que si se van, tengan la cortesía de al menos cerrar la puerta, que si tienen que ausentarse que al menos lo dejen saber para no estar a las mismas horas esperando su regreso.

Mira que el café se enfría y las ganas también. Mira que uno se cansa de mirar, de hacerse preguntas, de tratar de encontrar respuestas.

A mí no me gusta la gente que usa muchos puntos suspensivos, que se van corriendo y uno no sabe si vendrán a las seis como de costumbre, o si terminarán la historia ahora o más tarde. A mí que me digan "espérame o adiós", conmigo que sean claros de una vez, porque eso de andar en la incertidumbre de dar pasar la página o cerrar el libro, no me gusta."

Autor: Cap. 2016 pág. 256 de 366, M. Sierra Villanueva