Mostrando las entradas con la etiqueta Te quiero. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Te quiero. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de mayo de 2022

¿Cuál de estas 3 familias, son los más unidos?

Desafío a la capacidad lógica: solo una de las 3 imágenes representa a la familia más unida.
 

Los psicólogos afirman que todos aprendemos el funcionamiento de las relaciones interpersonales desde la infancia y en nuestra familia. Y esto es lo que a menudo define nuestra visión del mundo y de lo que buscamos más adelante para crear nuestra propia familia. 

El día de hoy te ofrecemos comprobar tu capacidad lógica e intuitiva respondiendo una pregunta simple. ¿Cuál de estas siluetas muestra a la familia más unida?

Echa un vistazo de cerca a la imagen de abajo. 

En tu opinión, ¿cuál de las 3 tiene el vínculo familiar más fuerte?

No lo pienses demasiado, solo confía en tu intuición y encuentra el significado más abajo.


¡Recuerda el número de la imagen y descubre cuán cerca estás de la respuesta correcta!

¿Eres capaz de reconocer al vínculo familiar cuando lo ves?


Descubrámoslo al enterarnos qué significa tu elección de familia:

 

Si elegiste a la familia número 1:

Aunque podemos ver que es una familia real, tal vez no sea la más cercana. La madre claramente se preocupa por su hijo, sin embargo, ella lo separa del



Si elegiste a la familia número 2:

La gente en esta foto realmente no se ve como una familia, los adultos no le prestan atención a la niña y ella tampoco parece tener ganas de tomarse de manos. Estos tres podrían ser un grupo de extraños caminando juntos por la calle.




Si elegiste a la familia número 3:

La gente en esta foto se parece mucho a una familia amorosa y unida. Los padres se abrazan mientras caminan y el padre se asegura de sostener a su hija de la mano. ¡Bingo!



Así que cuéntame, ¿lograste elegir a la familia con el vínculo más fuerte?


Comparte este artículo con tus amistades y comprueba el nivel de su capacidad lógica, por Fabiosa. 

domingo, 13 de marzo de 2022

¿Cómo saber que estamos juntos por amor y no por costumbre?

Sabemos que la rutina es lo peor en las relaciones, por eso te dejo aquí algunas señales que te indican si estas con tu pareja por costumbre y no por amor. 

Si una pareja no se preocupa por enamorarse diariamente, por mantener los detalles y motivarse a crecer en todos los aspectos, el amor se va diluyendo. No se necesita que haya mentiras, infidelidad o malos tratos, basta con que se pierda la comunicación y que no quieran estar solos para seguir en una relación sin amor.

Te mostramos algunas señales que te indican si estas con tu pareja solo por costumbre:



Al estar juntos se distraen en otras cosas y no les importa, estar juntos o hablar. 

Cuando por fin tienen tiempo de estar juntos, cada uno se distrae con el teléfono o la televisión o simplemente reina un silencio incómodo en la habitación, pero no existe comunicación real, y lo peor de todo es que ninguno se siente ignorado por el otro; para ustedes eso se ha convertido en algo normal, una costumbre que no le han tomado importancia. 


Ya no hay emoción, al verse o no, es irrelevante. 
No expresan que se extrañan, no se dicen palabras de amor, el contacto físico les da igual, no hay palmaditas en la espalda, besitos en la mejilla o en los labios, abrazos repentinos, juegos o algo parecido; están juntos y duermen bajo el mismo techo, pero es todo lo que comparten.


Se sienten atraídos por otras personas.
Quizá no han llegado a algo físico, pero sienten atracción por personas extrañas; imaginan lo que sería su vida con él o ella, pero se conforman con su vida actual. 
¿Por qué no dejarse en libertad?


Resaltan sus defectos constantemente.
Cuando llega ese momento en el que solo pueden ver los aspectos negativos del otro, algo anda mal. Si se «echan en cara» constantemente lo que el otro hace mal en lugar de encontrar posibles soluciones o las virtudes de las que se enamoraron, tal vez llegó la hora de seguir caminos diferentes.


Utilizan la intimidad para resolver sus problemas.
Creer que tener relaciones va a solucionar cómo se sienten es un error. Puede que en el momento sientas que quieres seguir con tu pareja, pero cuando todo termina, te invade un sentimiento de frustración y desesperación porque esto tampoco es suficiente ni lo que quieres realmente, ya no te llenan ni te satisface una vida así. 

El amor es como una llama que nos hace sentir vivos, y cuando ya no está, es necesario ser libres para volver a encenderla quizá con otra persona. Estar con alguien sintiéndonos solos es como estar ahí sin estar en realidad, pues no hay nada que nos motive a seguir adelante, a crecer, a sonreír, que mereces ser feliz. 

martes, 7 de diciembre de 2021

Mira bien de qué chica te enamoras, Dante Gebel

 

No te enamores de una chica inteligente, de una mujer que siente demasiado, que piensa y escribe mucho; tampoco la escuches o prestes atención a lo que dice, porque se meterá en tu corazón sin que te hayas dado cuenta. Ella podría reírse de alguna tontería en plena calle, cuando recuerde algún chiste o cuando decida ser ella misma en alguna reunión y convertirse en una persona interesante llena de cuentos y aventuras. Su risa podría ser muy franca y contagiosa; de hecho podría hacerte reír todo el tiempo; por cierto, además de genuina también es muy femenina, lo es con vestido de noche y zapatillas o con jeans y tenis, porque es mujer por su esencia y no por aquello que viste o calza; es natural.

Mejor disfruta de una chica trivial, simple, básica y en lo posible que tenga mala ortografía, ella te dará alegría sin sabor, de esa que no despierta emoción. Búscate una chica artificial que sólo se preocupe por su aspecto, de esas a las que les gusta mostrar únicamente su cuerpo; te vendrá bien en todas esas fotos y reuniones sociales. Enamórate de una chica que siempre te diga “Sí”, que no te contradiga en nada, de la que no pueda tener una opinión propia, créeme, será más fácil encontrarla, son de las que no dejan nada a la imaginación.

Deja de lado a aquella chica misteriosa, esa que es capaz de mostrar su lado salvaje cuando se siente cómoda y aceptada, porque será ese -aunque no lo creas- el momento en que resultará más atractiva que nunca. Aquella chica inteligente, que disfruta, que vive su autenticidad será todo un reto, mantenerla a tu lado no será sencillo.

Una chica inteligente sería capaz de narrar la historia más aburrida y hacerla parecer divertida, interesante, ocurrente. Esa que escribe hasta en una servilleta, será capaz de moverte algo más que el piso; en cambio, aquella chica que no escribe ni siquiera un papel para decirte cuánto te ama o que ni siquiera sabe enviar un mensaje de texto sin abreviar todo, será mucho más fácil de mantener a tu lado, llévala a fiestas, llenas de gente plástica que sólo asiste a aquellos lugares para que el ruido de la música les impida escuchar la tristeza y pobreza de sus pensamientos. Conquista a una mujer que no le guste pensar demasiado, ella será fácil a la hora de consentirla y hacerle regalos, para ella será cuestión de flores y chocolates, sin esperar más allá.

Porque ponte a pensar… si te enamoras de una chica inteligente, deberás escribir mucho, mantener una conversación o simplemente regalarle lo único que te exigirá siempre: “calidad de tiempo”. Ella necesitará que la enamores todos los días, hablándole, escuchándola, riéndose juntos; para ella cualquier regalo podría ser especial, pero nunca sabrás con seguridad qué es [cualquier regalo] porque ella retará tu creatividad. Este tipo de mujeres suelen ser muy pragmáticas y seguras, o te aman incondicionalmente o te dejan de amar para siempre.

En fin, enamórate de la que irrumpa en tus sueños cuando menos lo esperes, de aquella que te rete y te desafíe. Conquista a esa mujer que sin darse cuenta ya entró a tu cabeza, se metió en tu corazón y la imaginas en tu casa, contigo, a tu lado en medio del caos pero felices. Enamórala con frases inesperadas, con música que te conecte a ella, con deseos y mensajes que llegan a deshora sólo para recordarle que la extrañas. Enamórense.

Pero si descubres que ella es mucho para ti, porque reta demasiado tu mente y es única, corre a buscar a la chica superficial, que no lee, no escribe, ni piensa demasiado, la que no opina nada, nunca discute, la que a todo te dice que “sí”.

“No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma y mucho menos de una romántica que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una puesta de sol, el viento y no sepa vivir sin la música. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así; porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así… jamás se regresa.”                                                                                   ––   Martha Rivera Garrido

Autor: Dante Gebel

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Enamórate de un hombre así..., Fran

 


No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.

Quiero pedirte, que te enamores de un hombre en serio; uno, que te persiga con la mirada, como un hombre enamorado; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad. Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.

Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente dicha para cocinar para ti por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: “todo estará bien”.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si no te lo esperas, procura que sean solo algunos besos; pues, ya te será suyo tu corazón. 



Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”...

Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveché de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el silencio del olvido.

Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te amé, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre real, es digno de ti.

No te conformes con menos...
Nunca bajes el listón de lo alto.

Autor: Fran, el Atic0

jueves, 23 de marzo de 2017

Confesiones, Olivia Ismael


Debo confesar que no soy una persona muy sentimental, que la mayoría de las demostraciones de cariño de mis contactos (en especial las que pecan de exageradas y dramáticas, al estilo Romeo y Julieta) me producen cierto rechazo, y que no soy de llorar por tonterías, porque mi mente siempre se centra en lo importante e irremediable, restándole importancia a lo demás...

Debo confesar que no tengo los típicos sueños de casarme y de tener hijos, y que en ocasiones fantaseo con viajar sola por el mundo, cargando un corazón repleto de parches y experiencias, porque aunque me llamo rebelde, he amado en más de una oportunidad...

Debo confesar que después de un fracaso estruendoso, desilusionada y confundida, no estaba en mis planes flecharme de un hombre que estuviera tan lejos; que nunca imaginé a alguien tan generoso y tierno, capaz de ponerse en segundo lugar con tal de complacerme; y más que nada, debo admitir que lo que menos pensaba, era llorar por miedo a perderlo alguna vez...

Sinceramente, nadie me tuvo jamás tanta paciencia, ninguno antes me abrazó con su poderosa calidez, y en resumidas cuentas debo reconocer que nunca recibí tanta atención y dulzura, entremezclada con pasión y locura, porque en mis años de vida nunca hallé quien me mirara con tanto amor...

Debo confesar que él puso mi mundo de cabeza con sus acciones, que hablan más de él que todas sus palabras juntas...

En verdad, debo confesar, que el futuro sabe distinto desde que llegó.

Autor: Olivia Ismael

domingo, 19 de marzo de 2017

Hoy decido..., Bianca de Rey


Hoy decido borrar de mi vida todo aquello que me borra la sonrisa.

No es fácil, pero tampoco es imposible, si bien ya lo he decidido, así tendré que hacerlo.

Hoy he decidido tomar las riendas de mi vida, iniciando con una actitud positiva y eliminando de mi entorno todo aquello que me provoca angustia y ansiedad.
Sé que las cosas de la noche a la mañana no se logran, pero con constancia y mucho coraje, todo se puede consolidar.

Hoy decido dejar de lado a todas esas personas que no me han valorado y aquellas que de mí se han olvidado, para darle cabida a quienes por mi siempre se han preocupado.
Echaré de menos a algunas, sin embargo es necesario soltar para comenzar a crecer y madurar.

Hoy decido no discutir, no forzar, poner todo de mí y siempre decretar, para que las cosas buenas dentro de mi vida fluyan con mucha más facilidad.
Si alguien lleno de negatividad llega a mi vida, no lo haré sentir mal, simplemente lo ignoraré y seguiré mi andar, ya que no tiene nada bueno que ofrecer más que falsedad.

Hoy decido sonreír a las personas que me regalan una sonrisa e incluso a quienes enfadas van, puedo hacer que por un segundo su día se ilumine igual.
¿Y si me ignoran? Si lo hacen, en mí no está, no puedo hacer que todas las personas me devuelvan una sonrisa, pero al menos mi entrecejo se relajo.

Hoy decido ser amable con mi alrededor y tomar lo bueno de las personas que conmigo están. No todos tienen algo bueno que ofrecer, pero sé que hasta de lo malo, yo puedo aprender.

Hoy decido alimentar mi alma y corazón, dejar a un lado la tristeza y el desamor. Si alguien en su momento no me valoró y de mi se burló, sé que la vida hará su labor y a mí me brindará mucho amor.

Hoy decido, desde el fondo de mi alma, mente y corazón, eliminar todo lo que me hace mal y pueda borrar de mí…
Excepto mi hermosa sonrisa que al mundo puede enamorar.


Autor: Bianca de Rey

martes, 14 de marzo de 2017

Paciencia, Coco


Tendré paciencia, porque veo un futuro a tu lado, porque sé que venceremos lo que tan difícil nos parece, que saltaremos cada obstáculo y llegaremos juntos a la meta, nuestra meta.

Tendré paciencia porque no voy a rendirme, porque quiero hacerte feliz, y hacer a un lado lo que no es importante, alejar lo que intenta hacernos daño.

Tendré paciencia porque lo mereces, mereces alguien que entienda cada una de tus metas, que te ayude a lograrlas y que a aún viéndote fallar permanezca ahí, a lado tuyo, diciéndote que no te rindas, que sigas adelante, que sabe que puedes y que confía en ti.
Tendré paciencia porque lo que nos espera vencerá todo el dolor que ahora sentimos, porque podremos estar juntos, tomados de la mano, amándonos con intensidad, teniéndonos el uno al otro.

Tendré paciencia porque dos seres que encajan perfectamente merecen la pena, porque existe una sencilla razón que lo resume todo.
Seré paciente, porque te amo.

Autor: Coco

domingo, 12 de marzo de 2017

¿Por qué no?, Gibran Rivera


Estoy cansado de relaciones a medias, de pláticas aburridas, de amores rápidos, de condiciones entre parejas, ¿por qué no estar juntos y ser libres?, es decir, porque alguien no decide tomar riesgos con otra persona, sin condiciones, sin discusiones, simplemente, estar unidos, confiar y poder ser todo lo que desean, dos personas que cumplen sus metas, que entregan su tiempo a lo que aman y a su vez, se entregan tiempo entre sí.

¿Por qué no dejarnos llevar por lo que sentimos?, estamos tan programados al fracaso y a las decepciones que cuando algo bueno nos puede pasar, lo tiramos y pasamos de ello, no nos detenemos a experimentarlo, ¿y qué importa si fracasamos?, estamos destinados a eso, pero nadie nos explica que entre fracaso y fracaso, que entre lección y lección, siempre hay algo bueno, que entre cada decepción amorosa que tenemos pasa por nuestra vida alguien increíble, pero no nos detenemos a observar, a disfrutar, tomamos lo que necesitamos de la persona y lo dejamos, seguimos y culpamos al destino por amores tan rápidos y hay que estar muy loco para estar conforme con ello.

Deberíamos hacerlo, dejarnos llevar, dejar que esas relaciones den frutos, de amar sin condición, de poder disfrutar cada momento que una persona nos pueda dar, pero estar con personas que deseen estar, que no quieran marcharse después de ver todo en ti, alguien que en verdad decida quedarse, así sean años, pero que hagan de ellos los mejores, porque estamos hartos de amores fugaces, vacíos, aquellos que nos dejan sin nada.

Autor: Gibran Rivera

viernes, 10 de marzo de 2017

¿Recuerdas?, Hueles a lluvia

¿Recuerdas la primera vez que salimos juntos? 
Después de mucho tiempo de siempre estar dándote pretextos para no salir contigo. 
¡Qué mal estaba! Literal, no sabía lo que me estaba perdiendo… 
Me perdía de todas esas cosas lindas a tu lado, porque me decía a mí misma, ¿cómo para qué salir con él sino estoy interesada? 
Pero al final terminé aceptando tus invitaciones gracias a tu insistencia, he de recalcar que en verdad lo agradezco mucho. Solo así pude conocer realmente a ese muchacho que me fue ganando de a poquito. Podría decirse comenzó a suceder desde nuestra primera salida, en la que me divertí horrores, ya no recordaba la última vez que me habían hecho reír así con anterioridad, tuvimos una excelente química al momento de tratarnos. Al fin había encontrado a alguien que me comprendía, que cada vez se me hacía más interesante. Conforme se iban dando las salidas yo me iba enganchando más, porque contigo el mundo se tornaba diferente, todo era de otro modo, puras risas y diversión. El compartir momentos, las carcajadas juntos por cualquier tontería sin sentido brindándome la vitalidad que me hacia falta, la que me llenaba de alegría. No existe poder humano que me quite la sonrisa tierna, esa que tú me pones. 

Y es que a pesar de mis mil y un intentos en alejarme al pensar que entre tú y yo no podría haber futuro alguno, siempre hay algo que me hace volver a ti. Algo que me dice que eres tú, quien siempre termina buscándome, y por desgracia siempre me encuentra…. No hay manera que te aleje de mí, y no es que no pueda, porque de poder, claro que puedo, solo es cuestión de tener el suficiente valor y proponérmelo, pero es que no quiero, no quiero alejarte de mí, ¿cómo podría? si ya te has vuelvo parte importante de mi vida. Convivir contigo día con día, escucharte, ser tus "buenos días y tus buenas noches"; hacen que mi existencia se vuelva más bonita. Solo tú tienes el poder para que mi corazón pegue un vuelco de emoción, cada que lee ese “Te estoy esperando" cuando vas por mi al trabajo… Me tienes vuelta loca de amor, como una adolescente. Si supieras exactamente todo lo que causas. Y es que siendo realistas ¿quién querría alejar a la persona que vuelve su vida más bonita? Nadie, obvio. Y yo no seré la excepción en ese aspecto, yo lo que quiero es estar contigo, porque estando a tu lado, no me hace falta nada, ni nadie más.

Autor: Hueles a lluvia 

domingo, 5 de marzo de 2017

Me enamoré, World Among Books


Me enamoré de ella, de su sonrisa. Porque me importaba una mierda lo que pasara si ella estaba sonriendo. Y me enamoré de su boca, de cada palabra. Me gustaba incluso cuando se enfadaba y ponía morritos deseando que fuera por detrás y la cogiera para no soltarla; y ojalá no la hubiera soltado nunca. Me enamoré, joder, pero ya no me cuesta decirlo. Porque me enamoré de sus ojos, ¿y qué me importa que no sean de un color especial?. Me enamoré de sus ataques de éxtasis, de cuando cantaba bajito porque estaba feliz, pero no quería que la escuchara. De cuando me abrazaba fuerte porque decía que tenía miedo de perderme, cuando me apretaba porque solo yo sabía que era entonces cuando tenía que quererla más que nunca. Me enamoré de lo lista que era y de lo tonta que se ponía a veces, incluso de cuando fingía serlo. De cuando me insultaba porque era así como ella disfrazaba las palabras bonitas, y eso solo lo sabía yo. De sus abrazos y aún, a veces, echo en falta alguno. De cómo se tapaba la boca cuando la veía comer, de cuando se tapaba la cara cuando decía que estaba fea y yo no podía dejar de mirarla, quizás porque para mí, fuera como fuera, siempre estaba preciosa. De eso me enamoré, de lo bueno y de lo malo. De sus ganas de estar conmigo, pero también de su orgullo, porque cuando creía que iba a perderme del todo, se lo tragaba. Qué inocente, si yo era el que perdía la cabeza por ella. Joder, me gustaba. Me gustaba cuando rodeaba mi cuello y jugaba a estar a dos centímetros de mi boca sin besarme, solo para ver quién aguantaba más sin hacerlo. De sus prisas, de sus ganas de tenerlo todo siempre controlado, y de la voz que ponía cuando le desmontaba todos sus planes, como si de repente volviese a tener cinco años. De su vergüenza y de lo nerviosa que se ponía a la mínima. De cómo temblaba, de cómo era capaz de calmarme. Me enamoré. Me enamoré de su risa, por muy fea que dijera que estaba cuando lo hacía. Nunca se lo dije, y aún hay veces que recuerdo su risa y la extraño. Por eso y sus “Te quiero” que tanto le cuesta decir. ¿Es que no lo entiendes? Me enamoré de cómo era, de cómo hacía lo mismo que todo el mundo y a la vez conseguía ser diferente, no sé. Su forma de quererme. Que ella creía que no me daba cuenta, pero sé que me quería, por mucho que le doliera demostrarlo. La quería, con sus más y con sus menos. Con sus idas y venidas, con su mal humor, con su facilidad intermitente de sus mensajes en los que decía que me echaba de menos. De todas las conversaciones, incluso de las que borré cuando acabó todo. De sus intentos de ponerme celoso y de lo celosa que se ponía cuando me veía con otra. Nunca le entró en la cabeza que ella era única. De todas las canciones, de su voz y de su olor, que siempre aparece cada cierto tiempo para recordarme que sigo sin ella. De su forma de ser, de cómo me pedía que me fuera porque creía que la pasaría mejor sin ella. De sus venazos, cuando le daba por recordarme lo importante que era para ella y de sus “cállate” cuando la imitaba con voz ridícula. De cómo se burlaba de todas esas cosas cursis, incluso de su nombre escrito en mis cuadernos. De la cara que ponía cuando me metía con ella y le daba el triple de importancia solo para que le pidiera perdón un par de veces. Me gustaba su intento de cuidarme aunque, sinceramente, me gustaba mucho más cuando era ella la que se sentía protegida a mi lado. De nuestros mil momentos y bueno, de ellos sigo enamorado. Es que por gustar, me gustaban hasta sus ojeras que le aparecían cuando se quedaba hablando conmigo hasta las tantas. De su cabello encrespado cuando llovía, de su voz en formato susurro cuando hablábamos por teléfono desde la cama y no quería que sus padres la escucharan, de cómo corría cada vez que llegaba tarde por mi culpa. De sus besos, aunque siempre quisiera más. Ahora ya es solo un recuerdo, pero es un recuerdo que prometí no olvidar. Duele ver cómo alguien que un día fue tu vida, deja de formar parte de ella; pero duele más ser la persona que decide que así sea. Ella era la pieza perfecta de mi rompecabezas, pero después de un tiempo me dio la impresión de que pertenecíamos a dos puzzles diferentes. Pero cuánto la echo de menos, y cuánto daría por volver a tenerla a mi lado. Por romper sus esquemas y convencerla de que quizás a mi lado no se está tan mal.

Autor: World Among Books

viernes, 3 de marzo de 2017

¿Y tú, cuántos años tienes?, Enric Sánchez

De las preguntas más absurdas que nos pueden hacer en la vida es qué edad tenemos. Porque no, nos da ninguna pista de a quién tenemos delante. Yo la verdad es que no lo sé. Ni me importa.
Porque lo importante no es cuantos años tenemos, sino en cuántos de ellos hemos vivido.
Yo prefiero decir que tengo:

42 miradas que me han hecho sonreír y un par que me desnudaron el alma.
Tengo 2 “Te quiero” suicidas que dije sabiendo que quien tenía delante no me quería a mí.
También tengo 14 abrazos inolvidables, 3 de ellos irrepetibles porque quien me los dio ya no está.
Tengo unos 35 “Lo siento” de los cuales 3 jamás me perdonaron.
Tengo 6 noches de hospital al lado de alguien que me importaba y 7 madrugadas pensando en una persona a quien no le importaba yo. Tengo unos 5.200 besos, pero solo me acuerdo de 6.
Tengo 4 veranos que fueron infinitos y 3 inviernos demasiado fríos. Y solos. Y tristes.
Tengo 25 noches sin dormir y algunas lágrimas gastadas en cosas que no importaban.
También tengo 4 lágrimas muy amargas invertidas en algo que merecía llorar durante años.
Tengo 10 carcajadas de esas que hacen que te falte el aire y 105 sonrisas por compromiso.
Tengo 9 deseos de infancia que nunca cumplí.
Tengo 3 consejos recibidos que entendí mucho tiempo después.
Tengo unas 5 camas donde me acosté sin querer estar y 1 donde hubiera matado por despertar.
Tengo 5 errores que volvería a cometer y 2 de los que me arrepiento mucho, aunque solo un poco.
Tengo miles de cenas, pero pocas como aquellas 3.
Y tengo 43 escalofríos que me han recorrido el cuerpo entero.
120 conciertos, 350 películas… y no soy capaz de contar las canciones.
Tengo 31 tardes en un parque viendo la vida pasar con mis amigos.
Y 500 tardes más recordándolas unos años después.
Tengo 5 adioses. En dos de ellos nunca quise despedirme en realidad.
Tengo 1 solo Dios el cual nunca me ha fallado.
Tengo tantas cosas por decir que nunca diré y tantas que me tendría que haber callado.
Para quién quiera saberlo, esa es mi edad.
Y no tengo ni puta idea en cuántos años cabe todo eso.

Autor: Enric Sánchez

miércoles, 1 de marzo de 2017

¿...Y qué tal si me perdono?, Male Capetillo

Me he sentado a tomar un café conmigo misma frente al espejo y me descubrí alzándome la ceja como siempre, entonces me dije a mi misma que ya estuvo bueno de ser tan dura a veces y que deberíamos probar, simplemente, perdonarme... Me perdono por dejarme en último lugar infinidad de veces, me perdono por hacerme pedazos para completar a otros, me perdono por no tener tiempo para mí, me perdono por no hacerme caso y tropezar con el mismo obstáculo una y mil veces, me perdono por poner mi salud como un pendiente y no como una prioridad, me perdono por haber hablado de más, me perdono por haberme callado, me perdono por confundir resignación con tolerancia, me perdono no gastar en mí lo que sin reparo gasto en alguien más que a veces no lo merece, me perdono por mentirme, me perdono por no verme al espejo más seguido, me perdono por no ser más amable conmigo misma, me perdono por no tenerme paciencia ni tener constancia, me perdono por ser tan ruda cuando se trata de mí, me perdono no encajar en un molde, me perdono por no permitirme muchas cosas, me perdono por no disfrutar de otras tantas,

me perdono por no valorar los momentos que valen la pena y darme cuenta muy tarde... ... Mi misma, me dije, debemos aprender a soltar, a dejar ir, a perdonar... Debemos hacer frente común contra el mundo que no está en nuestra contra, simplemente es el mundo y la gente es gente, con lo bueno y con lo malo, a veces solo estamos parados en el camino equivocado con alguien que viene a todo pulmón y nos arrasa sin miramientos... No hay explicaciones ni justificaciones... Es así, sucede... Mi misma, sabes, necesito tu apapacho, tu abrazo, tu complicidad, he aquí el trato... Menos reproches y más amor... Menos revivir el momento y más perdón... ¿Y si me perdono? Ampliamente y de verdad, sin echarme en cara después mi errores, sin pensar en un problema toda la noche, sin sentir un punzada con un recuerdo corrupto cruzándonos la mente... ...¿Y si me perdono mis errores y pasado? Si, me perdono, si me acepto y me corrijo, si me acomodo las piezas si me reseteo la memoria y el corazón... ¡Sí me perdono!

Autor: Male Capetillo Cabrera

lunes, 27 de febrero de 2017

La chica de mis sueños, Roberto Hodgers

Desde tiempo atrás ya pensaba como tiene que ser la chica de mis sueños. 
Ya tenia mi visión de esa persona especial para mi, dueña de unos ojos tan peligrosos que serian ilegales al mirar, solamente incitándote a pecar... 
Una sonrisa un tanto dulce como letal que te llega atrapar y a la vez matar, algo así como el arma perfecta para desarmar inclusive hasta el corazón mas resistente... 
Una voz con el mas fino toque de suavidad que deleite los sentidos, causante de que te pierdas hasta en tus propios sueños y pensamientos sin posibilidades de poder escapar... 
De un tacto tan adormecedor que caliente piel de solo rozar, que cause cosquilleo con tan solo el mas mínimo toque y te herirse con tan solo acercarse... 

De pensamientos profundos y maravillosos tales como el abismo infinito en el universo no visible a 93,000 millones de años luz, como su sola presencia simplemente, irreal he inimaginable... 
De unos labios que al besar sea violentamente exquisitos y adictivos, con una explosión de millones de sensaciones en solo un beso, siendo una experiencia intensamente única que haga vociferar mi mente en pensamientos sobre ella hasta la muerte y quedar atrapado en el recuerdo en otras vidas... 
De un cuerpo que no necesite tener una figura perfecta, pero que con sus propios dotes sepa como usar para matar a este pobre mortal enamorado, que al igual que el pecado, te cause tentación de siquiera pensarla, pero también te cause un blanco total en la mente dejándote inhibido ante ella y amarla sin siquiera utilizar el tacto, sino a la distancia y con una dulce mirada, con voz un poco tenue... con el corazón combinado con el alma... 
Todo esto que dije anteriormente seria la mujer perfecta para mi, la chica de mis sueños... 
Pero algo me hizo retractar aquél pensamiento deseado en ese sueño porque... 
Después te conocí... Y me quedó muy en claro que la realidad supera la imaginación.

Autor: Roberto Hodgers

viernes, 17 de febrero de 2017

Ser, Teanny Santos

Yo no quiero "competir" por la atención de un hombre.

No me quiero ver envuelta en la rutina de vestirme "bien" todos los días pensando que puede venir otra más linda y seducirlo.

No quiero estar en la agonía de pensar en arreglarme el cabello porque si no lo hago dejaré de gustarle, que debo usar ropa apretada que marque mis "curvas" solo para ser mostrada como trofeo.


No quiero ser una novia modelo, no quiero competir por el amor.
Quiero que la persona que decida "amarme"
vea lo que soy mas allá de la ropa que uso,
que me haga sentir que puedo usar cualquier cosa y
aún así seguiré siendo bella, que no me diga
"porque no te vistes más hermosa" si no que me diga,
te ves hermosa aunque te pongas un saco.

No quiero apegarme a los prototipos sociales,
a las cirugías, a las dietas, ni mucho menos
a las sesiones de maquillaje solo para ser
"hermosa". Quiero ser yo sin miedo, dispuesta a devolver,
multiplicado por mil, lo que se me entrega.

Autor: Teanny Santos

jueves, 16 de febrero de 2017

Apariencias, Loreber

Soy el típico chico al que le gustan las chicas de grandes pechos y lindos cuerpos. Me fijo en lo físico. Un día un compañero del curso me dijo, “una amiga mía gusta de vos”, me lo dijo por Facebook y me pasó el de ella. La agregué. Para mi sorpresa era una chica de mi escuela que siempre me la encontraba. Siempre pensé que estaba loca. No era de mi gusto, era gordita y no era muy atractiva. Sí lo era, yo no lo veía. Comenzamos a hablar, era divertida y graciosa. Hablábamos mucho por chat. Un día me la cruce de frente y solo nos saludamos. A la semana me atreví a preguntarle si yo le gustaba. Ella me respondió que sí, pero como a mí no me gustaba, decidí mentirle diciéndole “te daré una oportunidad”. Ese mismo día una chica muy hermosa y delgada me dijo que le gustaba y estuvimos juntos. Al poco tiempo empezamos a salir, mientras que a la chica de mi escuela aún le mantenía la ilusión. Un día ella me vio con “mi novia” (la chica hermosa) y yo le dije que de verdad no la quería lastimar, pero que ya estaba saliendo con otra persona. Ella entristeció y se marcho. No hablamos por semanas. 
Un día viernes encontré a mi novia con otro chico y se me vino el mundo abajo, fue horrible, entonces volví a casa y vi a la chica de mi escuela conectada, le hablé con 0 esperanzas de que me respondiera, pero para mi sorpresa, respondió, “hola, bonito, ¿Cómo estás?”. Estaba con la misma alegría de siempre. Los días pasaban y no había día en que no le hablara, aunque solo fuera por tonteras, igual ella siempre respondía paciente y tierna. 

Pasaron varias semanas y un día le pregunté “¿Aún me quieres?”, ella respondió, “¿De qué forma?”, “¿Aún te gusto?”, pregunté insistiendo. Ella se demoró en responder. En su muro había publicaciones seguidas de un chico, hasta que ella me lo confirmó, “estoy saliendo con alguien”, en ese momento sentí un vacío muy grande, no entendía mucho por qué, pero dolía, “ah…” respondí, no pude escribir nada más. En ese momento pensé que esto habrá sentido ella cuando yo la rechacé. Solo nos saludábamos, nunca hablábamos en persona. Hasta que un día me atreví a acercarme a ella, estuvimos conversando un rato largo. Cuando nos íbamos iba ella, un amigo mío y yo, tomé su mano. El roce de su mano con la mía me causó una extraña sensación. Sentí ganas de no volver a soltarla nunca más. Ella llevaba 5 meses de relación, se veía feliz, mientras yo solo quería abrazarla, por lo que decidí hacerlo. En ese instante sentía deseos incontrolables de no querer soltarla nunca más. Quedamos de acuerdo en salir otro día y así fue, tome su mano de nuevo. Había más cercanía. Ella sonreía y bajaba la vista, entonces entendí, me enamoré de ella. No me importaba su físico, solo no quería separarme de ella nunca más. Ella ahora lleva 9 meses de relación y yo he estado con muchas chicas, pero sigo enamorado de ella. De vez en cuando, solo cuando ella me lo permite, la visito. Ella no sabe lo que siento y jamás lo sabrá. Se casará dentro de poco pero no puedo evitar eso, quiero su felicidad, aunque sea lejos mío. Esta enamorada de otro, pero no de mí. Perdí la posibilidad de que ese amor sea mío. He besado muchos labios, imaginando como sería rozar los de ella, he dormido con muchas mujeres, imaginando su cálido cuerpo al lado mío, pero lamentablemente, ya no será nunca. Ella no me pertenece, ella no me quiere a mí. Si leíste hasta el final no pierdas a la persona que está a tu lado, menos por su físico. Ámala por lo que es, su inteligencia, su ternura, su valentía, sus defectos y virtudes. Ámala todos los días, y si se acaba, demuéstrale que peleaste hasta el final. Yo perdí a esa mujer, yo perdí a mi primer amor... NO LO PIERDAS TÚ.

Fuente: Loreber

miércoles, 15 de febrero de 2017

Basta ya, Benjamín Griss

Basta ya de pronunciar tu nombre a otros como si tú fueses la octava maravilla.
Basta ya de llorarte cuando tú ni siquiera contestas mis llamadas,
que ya lo he dejado todo atrás,
que ya me he rendido hace tiempo,
que ya he quemado nuestras fotografías,
pero, joder,
a veces no puedo sacarte de mi cabeza.

Pero basta ya de echarte de menos,
de necesitarte en cada rincón al que voy,
en cada persona en la que te encuentro,
a veces recuerdo que tú no dabas nada
cuando yo te regalé hasta esas partes a las que me aferré
como si yo fuese un náufrago y tú la tabla
a la que me agarré,
y luego te llamé mi salvavidas.
Y tú seguías sin darte cuenta
que yo por ti mataba
a todos los dragones
que te tuvieran encarcelada.


Basta ya de odiarte en cada canción
porque las cosas no fueron como yo quería,
salieron doliendo las hijas de puta,
y eso era lo último que quería:
que te convirtieras en esa canción,
que uno escucha muchas veces,
y al final termina odiando.

Basta de hacerte un hueco en cada plan que trazo,
ya no quiero que seas mi plan A,
ni mi lado izquierdo de la cama,
ni la primera opción en la que piense
cuando
quiera
huir
lejos
de
mí.
Y me dé el peor de los portazos
al encontrarte con los brazos cruzados,
y no quieras abrírmelos nunca más.

Basta de ti,
basta de querer escuchar tu voz
entonando tu canción favorita
mientras me dices que soy tu verso favorito.

Basta,
vete,
toma estas partes,
son tuyas,
te pertenecen.
Pero no te quedes en mí.

Vuela, Amélie,
vuela alto
y lejos.
Ya otros horizontes te esperan,
ya otros lugares te hacen un hueco,
ya otras canciones hablan de ti,
ya otras manos quieren tocarte,
ya otras flores sueñan con que las cortes
y te las pongas en el pelo,
ya otros amaneceres sueñan con despertarte.

Espero que tengas un buen viaje
y una buena y extraordinaria vida,
que yo seguiré aquí,
justo donde dejé de ser yo
y me convertí un poquito tuyo.

 Autor: Benjamín Griss

martes, 14 de febrero de 2017

El amor es subjetivo, AlternoAmor.

El amor es ese sentimiento que construye puentes entre dos personas que no saben cómo nombrar las sensaciones que comparten, esa intensidad que mueve dos almas al querer compartir su mundo más íntimo que con nadie más se siente capaz de contar, a olvidarse de la vergüenza, de confiar que alguien más podrá cuidar tu corazón como sólo tú sabes cuidarlo. Cada detalle, que se expresa en un abrazo, el fuego o la ternura que puede esconder tras un beso, la calidez de unas palabras para el ser amado. Es como una caricia al corazón, la única forma posible de volar sin despegar los pies del suelo porque te brinda una seguridad el no tener dudas de que vive en ti, cuando sabes que esa mirada no quieres dejar de verla nunca más.

El amor fortalece, teje lazos, entrelaza cuerpos, construye y forja a un mejor ser humano, cuida y protege contra todos los males del mundo; se funde en un sentimiento que va al unísono compartiendo un mismo rumbo, sueños que parecían inalcanzables; hace todo posible, logros para llegar a un fin común, la armonía de la felicidad conjunta.

No es egoísta, porque quiere el bien del otro, tanto como el propio. Te da una capacidad de escuchar acordes y recordar momentos que fueron felices, te hace ver al ser amado en todo lugar, con pequeños recordatorios que es por esa promesa diaria de amor, que sigues adelante, que te impulsa a dar lo mejor de ti mismo.

Y es que todos tenemos dentro en un rincón secreto, la capacidad de amar, ya sea a una persona, una mascota, una amistad y sobretodo a uno mismo; sólo es escucharnos, dejar que fluya para que tu cuerpo se inunde de ese calor que produce sonrojarte con una sorpresa como es amar y ser correspondido; es la mejor experiencia que pueda existir; pero no por ello se debe olvidar que es un regalo que se debe atesorar, seguir alimentándolo diariamente, provocando que la otra persona siga sintiendo que el amor no se acaba, que ha permanecido en los dos. Es esas ganas de creer que habrá un siempre, aunque en todos lados te digan que no existe, porque también es una lucha diaria contra la costumbre, la rutina que provoca saber que alguien está ahí para ti.
                 
También es capaz de sanar almas, de cambiar ideas, credos; te ayuda a entender que es con esa persona con quién quieres estar, sin necesidad de leerlo en ningún lugar, sin previo aviso, algo dentro te dice que dentro de la otra persona te puedes quedar, es tu hogar. Porque no hay necesidad de aprender, de que otros te lo confirmen, el corazón te dicta el sentimiento que acelera tu corazón, que te da la paz de sentirte fuerte a su lado, de saber que estabas completo antes de su llegada pero con su presencia te ha complementado, te ha dado lo que en ningún otro corazón ha funcionado.

Tiene la capacidad de transformarte, pero antes de querer compartir tu amor, debes poder verte al espejo y sonreírle a tu reflejo. Incluso con cada imperfección que puedas encontrarte, es tu esencia, lo que te define, eres quién estará incluso cuando nadie más este disponible; y será ahí cuando te sepas completo, sin la necesidad de que alguien más llene los recovecos que ha dejado tu soledad y el pasado; cuando serás capaz de entregarte sin miedo, ni expectativas, sólo desearás que día a día, el amor crezca y permanezca mientras sea puro, sano. El verdadero amor no distingue de género, de orientación, de fronteras o distancias; cuando dos caminos se han cruzado por una coincidencia, por un para qué; es ahí cuando aunque el mundo gire en su contra, el amor triunfa sobre todas las cosas, moviendo los hilos para que el destino cumpla su cometido y se cumpla el sueño de amor, el amor que todos soñamos una vez vivir.

Autor:
Alterno Amor.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Cosas difíciles, Fátima

Pasan los días, los meses, los años y sigo sin desamorarme. 
¿Qué es lo que me pasa? 
Dejó ir oportunidades, cierro mi corazón para que no entre nadie solo por ti. 
¿Y qué me das a cambio? Nada. 
Me duele quererte y no poder hacer nada. Hasta llegué a pensar que te empezaba a gustar...¡Já, cómo me equivoqué! Mucha gente me decía y me dice, "ya fue, olvídalo". Pero nadie sabe lo difícil que es para hacerlo. Es difícil olvidar tu voz, tu risa, tus chistes, tus miradas, tus sonrisas. 

Y qué loco todo, porque no nos vemos mucho, pero me sigues gustando. 

Casi todos los días le pido al universo que me ames y que todo sea como antes. Pero es difícil.
A veces me pregunto, ¿estaré haciendo algo mal?. Y no, nada que ver. El que está haciendo las cosas mal aquí eres tú. 

Yo te amé y te amo de verdad, y eso no lo ves. Miras a chicas que no te dan ni la hora mientras yo te estoy esperando. ¡Estoy atrás tuyo! ¿No me ves?.... No, al parecer no.

Autor: Fátima, Hablo para mí, escribo para ti.

lunes, 6 de febrero de 2017

Yo te recuerdo...

Es cierto que te pienso y mucho. Te pienso más de lo que admito, más de lo que me gustaría. 

Te recuerdo de día y de noche, con alguna canción, en algún lugar o entre algunas personas.

También es cierto que te lloro. No a menudo ni constante y es que he llegado a pensar que las lágrimas destinadas para ti se acaban, como se acabó la confianza, el respeto y nuestro tiempo juntos.

Te clavaste tanto en mí, que ahora no sé bien qué pasará sin ti.

Me has marcado el alma, la mente, la maldita mente, el cuerpo, el corazón, toda mi vida pues ha sido marcada por tu existencia.


Y apenas Dios sabe si tu existencia viva sin la mía. Porque como ya lo dije, te pienso y después de pensarte mi mente se pregunta si también me piensas a mí, si también me recuerdas o me lloras; si estoy clavado en tu mente, en tu bendita mente o marcado en tu vivir.

Es más que cierto que te extraño y extrañarte se ha convertido en una rutina de esas a las que la gente se acostumbra y hace por inercia, mas no deja de ser desagradable. Y así fue tu partida, desagradable, como tu persona, como tus manías, como tu loca forma de ser que para el puto colmo también extraño.

Es cierto que te pienso, te recuerdo, te lloro y te extraño y, tal vez estas líneas te hagan pensar que hasta te amo. Pero no te confundas dolor mío, ya no te amo.


Autor desconocido

domingo, 5 de febrero de 2017

El lugar que tú ocupas, Elvira Sastre

Por suerte,

existes.

Y por suerte también,

no solo existes

sino que te colocas aquí,

justo al lado de todo lo que está lejos

para estar cerca.

Y por suerte, aún más,

no solo existes

y te colocas aquí,

sino que es en ese exacto lugar

en el que me haces creer

que merezco habitarlo,

conocer los rincones que lo atajan

y saber mirarte también

cuando cierro los ojos.

Como un sueño.

Como el sueño que aparece

en el momento preciso

en el lugar que tú ocupas.

Autor: Elvira Sastre