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miércoles, 23 de noviembre de 2022

El cambio de vida de una monja que ganó "La Voz" y sorprende con su belleza

 La monja Cristina Scuccia, cuyo triunfo en la versión italiana del concurso televisivo “La Voz” en 2014 dio la vuelta al mundo, ha colgado los hábitos y ahora vive en España, donde sigue cantando y trabaja como camarera para ganarse la vida.


Sor Cristina, que había emocionado y sorprendido al mundo interpretando “No One” de Alicia Keys en su primera actuación y que finalmente ganó el programa, emprendió una carrera como cantante e integró el elenco del musical “Sister Act”, además de figurar en 2016 entre las protagonistas del musical “Titanic”, pero sin abandonar la vida religiosa.

Sor Cristina Scuccia cantaba en diferentes espectáculos musicales alrededor del mundo.

Tras pasar algunos años alejada de los escenarios, Cristina Scuccia apareció este domingo en el programa “Verissimo” de Canale 5 con un sorprendente cambio de imagen y, vestida con un traje pantalón rojo, anunció que había dejado la vida religiosa y que actualmente vive en España, donde sigue cultivando su pasión por la música y trabaja como camarera.


 “Sor Cristina está dentro de mí. Soy la que soy ahora gracias a Sor Cristina”, dijo la exmonja ursulina explicando que había “realizado un camino maravilloso en el que ha habido dificultades”, pero que ahora mismo puede sonreír “aún más que en el pasado”.

Aseguró que “sigue creyendo en Dios” y que “no tiene intención de abandonar su camino de fe” y que está “agradecida por todo lo vivido hasta ahora”.

Tras 15 años de vida religiosa, explicó que “esta exposición mediática, con el tiempo, fue el motor de muchos interrogantes” y que todo se precipitó con la pandemia, cuando todo se detuvo y pudo reflexionar sobre si era feliz.

Principio del formulario

Final del formulario

Explicó que tuvo que ser ayudada por una psicóloga porque no conseguía salir “de la oscuridad”. “No entendía quién era. Yo nunca he renegado de Dios, pero no me encontraba dentro de mi hábito”, agregó.

Sobre si encontrará el amor, la exreligiosa afirmó que “cree en el amor, pero no es algo que considera ahora”. “No es mi prioridad en este momento. Tienes que cuidarte, amarte, antes de poder amar a los demás”, dijo.

Nacida en 1988 en Vittoria, en Sicilia (sur), entró en el convento a los 19 años. Tras ser descubierta por “la Voz Italia” en un concurso de canto religioso la llamaron para participar en el programa televisivo.

Su audición para “La Voz” con ‘’No One’' de Alicia Keys superó los 90 millones de visitas en YouTube en una semana y durante el programa recibió elogios de una de los jueces, Raffaella Carrà, quien aseguró que Sor Cristina “había nacido para estar en el escenario”. 


Redacción: eluniversocom

martes, 27 de septiembre de 2022

La historia de Adhara, la niña genio mexicana de 10 años que ya estudió dos ingenierías

Adhara Maite Pérez Sánchez es la niña mexicana que ha sorprendido al mundo, al ser una joven prodigio que terminó su educación básica en tiempo récord y a sus 10 años, ya concluyó dos carreras de ingeniería, con la finalidad de lograr su mayor sueño: ser astronauta.


En 2019, Adhara Maite fue elegida por la revista Forbes como una de las 100 mujeres más poderosas de México y en 2021, fue reconocida por el Senado de la República por sus logros académicos.

La niña originaria de Veracruz, se ha convertido en una fuente de inspiración al impartir conferencias y ser la autora del libro No te rindas, en donde narra sus primeros años de vida al ser diagnosticada con espectro autista, demostrando que es posible alcanzar los sueños.

Los importantes logros de Adhara Maite a sus 10 años

Adhara Maite tiene un coeficiente intelectual (IQ) de 162, un nivel mayor al que tenían científicos como Stephen Hawking y Albert Einstein, ganando el título como la niña más inteligente del mundo y un orgullo mexicano.

A los cinco años terminó la primaria y a los seis y medio la secundaria. Mientras que el bachillerato lo hizo en poco más de un año. Culminó la carrera de ingeniería en Matemáticas y posteriormente estudió Ingeniería Industrial en Sistemas.


También aprendió inglés y recibió clases de cálculo por parte de una profesora de la UNAM. Su siguiente paso es estudiar un posgrado en Astrofísica en la Universidad de Arizona para recibir la capacitación formal de un astronauta de la NASA y poder viajar a la Luna o Marte.

Recientemente, la niña prodigio de 10 años fue recibida en las instalaciones de la Agencia Espacial Mexicana, vía la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SICT) para fomentar el interés por la ciencia en niños y estudiantes.

Así descubrieron que era una niña genio

A los tres años de edad, Adhara Maite fue diagnosticada con síndrome de Asperger. Su madre, Nallely Sánchez, es licenciada en psicología, por lo que siempre buscó alternativas para que fuera incluida dentro de las aulas, hasta que tomó la decisión de que su hija aprendiera desde casa.

Por recomendación de un psiquiatra, la madre de Adhara Maite la llevó al Centro de Atención al Talento (CEDAT) donde expertos confirmaron que era una niña genio. Una persona superdotada tiene un IQ de 130, ella obtuvo 162.

Tuvo que enfrentarse no solo a las burlas de los compañeros de clase, sino también a planes de estudio que no se adaptaban a su inteligencia. 


Por suerte, sus padres lograron buscar ayuda para un plan educativo diferente, algo que fue determinante para aprender en un entorno que ya se adaptaba a sus necesidades únicas, lo que la permitió graduarse en la escuela primaria a los cinco años y la secundaria a los ocho años.

Actualmente Adhara colabora con la universidad CNCI hablando sobre los agujeros negros, pero quiere llegar lo antes posible a la Universidad de Arizona, que ha sido reconocida por la NASA para su programa de exploración espacial. Adhara quiere ser astronauta, y el primer paso es llegar a la Universidad de Arizona donde ya incluso ha sido invitada. El problema es que su familia no tiene los recursos necesarios para costear el traslado a Estados Unidos. Pero eso podría cambiar en cualquier momento gracias a un patrocinador. 

Ahora, con 10 años, está a punto de comenzar el Posgrado de Astrofísica y, una vez finalice sus estudios, estará académicamente lista para comenzar su carrera como astronauta.


sábado, 3 de septiembre de 2022

Amigos de la secundaria se reencuentran en la corte, ¿se hará justicia?


Uno de los videos de internet volvió a resurgir gracias a las redes sociales, internautas encontraron y volvieron viral la ocasión en el que un hombre y una jueza que era compañeros de secundaria se reencuentran en un juzgado, ella como la jueza y él como el acusado, en el lejano 2015.

El video suma millones de reproducciones debido a que la reacción del hombre al reencontrarse con la jueza del condado de Miamia-Dade conmovió a todos en internet. 

Arthur Booth había sido arrestado por acusaciones de robo, hurto, fuga y resistencia al arresto. Fue la jueza, 

Mindy Glazer quien lo reconoció: "¿Usted fue a la secundaria Nautilus?", preguntó. "Era el muchacho más agradable de la escuela. Era el más bueno", comentó al auditorio.

En ese momento Arthur no pudo contenerse y rompió en llanto;"¡Oh, mi Dios! ¡Oh, mi Dios!", comenzó a gritar. "Lamento mucho verlo allí. Me preguntaba qué es lo que pasó con usted, señor", respondió Mindy.

En el video se observan ambas reacciones, donde la jueza comienza a juntar una pila de papeles y decide preguntarle al hombre si iba a una secundaria en específico. Arthur Booth, acusado de asalto, rompió en llanto al saber que la jueza era una de sus ex compañeras de la escuela. “Lamento verlo aquí, siempre me pregunté qué había sido de su vida”, menciona la jueza en el video.

En el video dividido en dos pantallas observamos de un lado a la jueza Mindy Glazer y del otro lado al acusado Arthur Booth; Glazer comienza a mencionar algunos números y le menciona que tiene un a pregunta para el acusado, diciéndole que si se acordaba de ella de la secundaria. Al principio el acusado comienza con una sonrisa diciendo “Oh mi Dios”, lo que después se convierte en un arrepentimiento y comienza a llorar en frente del tribunal.


Según los detalles dados por la jueza, Booth era uno de los alumnos ejemplo de su clase, incluso alcanzó una de las mejores calificaciones de la escuela Nautilus, una de las mejores de Miami en ese entonces.

La prima de Arthur indicó que la adicción a los juegos y a otras cosas fueron la causante de que se desviara de sus estudios y entrará en un mundo criminal. 

"Nunca fue violento. Generalmente robaba casas vacías. Pero necesitaba el dinero y, como no tenía trabajo, robar era la forma más fácil y rápida de conseguirlo. Arthur fue el arquitecto de su propia perdición. Cometió demasiados errores", dijo al DailyMail.

A pesar del conmovedor momento, Glazer tuvo que aplicar la sentencia establecida a Booth: "Realmente espero que pueda cambiar su camino. Le deseo buena suerte".


Foto de ellos en la actualidad

“Este era el chico más amable de la secundaria, era el mejor chico de la secundaria. Yo solía jugar al futbol con él, todos los niños, y mira lo que le ocurrió. Lo lamento mucho. Sr. Booth, espero que pueda cambiar su forma de actuar, le deseo muy buena suerte”, concluye la jueza en el video mientras el acusado sigue llorando. Según un medio local, BBC, mencionó que la magistrada le fijó una fianza a Booth de $43,000 mil dólares.

El video compartido en Youtube, tiene más de 18 millones de reproducciones y en los comentarios destacan: “Qué tristeza estar en una situación así y ver a una persona que te recuerde lo que eras antes y cómo has terminado”; “La lección más grande que Arthur pudo tener”; “Dios, el chico más amable de la secundaria”; “Y en tan solo 57 segundos te das cuenta de los giros tan impactantes que da la vida”, entre otros.

martes, 2 de agosto de 2022

Colegio da curso “de hogar” para que chicos aprendan sobre igualdad en casa



“La igualdad se aprende con hechos”, es el lema del curso Home Skills de esta escuela en España.
Los tiempos no están cambiando: ya cambiaron hace un buen rato. Los días en que las mujeres eran las encargadas del hogar quedaron atrás hace mucho. Desde entonces, sólo han demostrado lo capaces que son para cualquier ámbito que ellas decidan hacer. 

Por ello, lo que hemos conocido como “doméstico” ya no es una responsabilidad que responde al género. Al contrario, cada persona, sólo por el hecho de serlo, tiene el deber de cumplir con la tarea que le corresponde.




Así lo entendió el Colegio Montecastelo en Vigo, España: reconociendo que todavía existen pensamientos conservadores al respecto, decidió implementar como actividad extra curricular el curso “Home Skills”, exclusivo para varones y donde aprenden sobre cocina, planchado y distintas actividades que se necesitan hacer en casa.

El objetivo del taller es crear en los jóvenes una idea de lo doméstico basada en la igualdad de género, donde justamente no es relevante si eres hombre o mujer para hacerte cargo de ello, solo es necesario saber que todos podemos hacerlo. 

“Nos parecía muy útil que nuestros alumnos aprendiesen a realizar estas tareas para que cuando algún día formen una familia se impliquen desde el principio y sepan que una casa es cosa de dos, que no es cuestión de la mujer limpiar, lavar los platos y planchar. Esto permitirá que vayan tomando conciencia y sabrán manejarse en el hogar”, dijo Gabriel Bravo, coordinador del establecimiento.


Las clases tienen como relatores a profesores y apoderados y, entre todos, van construyendo una noción distinta del hogar. Y aunque al comienzo costó, aseguran que los resultados han sido positivos. Tanto los padres como los alumnos valoran la asignatura y se han mostrado satisfechos ante los buenos resultados.

“Tenían cierta reticencia, pero se lo tomaron con una actitud positiva. Fue divertido e instructivo a la vez. Estamos bastante sorprendidos y los padres muy contentos”, finalizó Bravo.

Y tú, ¿quisieras que tus hijos tomaran este taller? ¿Qué opinas de esta idea?

Fuente: Upsocl

martes, 26 de julio de 2022

Ahora que tiene 18 años, su mamá le cobrará renta a su hija por vivir en su casa

Es común que las madres siempre estén cuidando de sus hijos sin importar la edad que tengan. Y aunque ellas siempre estarán tanto en los buenos momentos como en los malos, nunca está mal que ellas les brinden una lección de vida a sus hijos.  

Al menos así lo hizo esta madre, quien obligó a su hija de 18 años a pagarle renta para poder seguir viviendo en su casa. Y aunque esto parece una lección de vida por parte de la mamá, la acción ha generado un gran debate en Tik Tok pues algunos consideran que esto es una lección demasiado estricta de su parte.  


En la cuenta de @c_d_g en Tik Tok se viralizó un video en donde se muestra cómo una mujer le hace firmar un contrato a su hija en donde le cobra renta para seguir viviendo bajo el mismo techo.  

Aunque en el clip no se logra ver con claridad las cláusulas del contrato, supuestamente la joven se compromete a pagar 100 dólares mensuales, lo que significa que pagará 2,000 pesos mexicanos.  

Los usuarios de redes sociales han creado un debate respecto a la reacción que tuvo una chica al encontrar a su novio siéndole infiel con su mejor amiga, la cual resultó inusual y confusa para los que han visto el video que captó el momento exacto.

El video está acompañado de una primera descripción que dice “Cuando tienes 18 años y decides quedarte en casa”, mientras se ve a la joven leyendo el contrato, posteriormente aparece la descripción “momento de enseñanza”.  

La joven, después de leer todas las cláusulas del contrato decide firmar el documento mientras en la parte superior aparece un texto que dice “preparándose para el éxito”.

Acción genera debate en TikTok 
Como era de esperarse, este clip causó un debate en la plataforma de TikTok pues aunque muchos usuarios consideraron que las medidas que tomó la mujer fueron una lección de vida para la joven, otros piensan que su decisión fue extrema.  

 “Felicitaciones, el mejor ejemplo de crianza, así les enseñan a los hijos el valor de las cosas”, “Si tengo una madre así para qué quiero enemigos”, “Excelente, haré lo mismo cuando mis hijos cumplan la mayoría de edad”, “‘Preparándose para el éxito’, hermana se está preparando para no volver a hablarte”, “Por qué la gente cree que teniendo 18 ya eres un adulto, siguen siendo niños por qué pagarían renta”, sin algunos de los comentarios que pueden leerse en los comentarios del video.  


Por su parte la mujer subió otro video respondiendo a los malos comentarios de su primer clip; “Fui madre soltera a los 16 años y mis padres no me prepararon para el éxito. Tuve que luchar por cada cosa que tengo”, contó la mujer.

Además, la mujer dio a conocer que se encuentra firme con su decisión y que seguirá dándole lecciones de este tipo a su hija para que reconozca el valor de las cosas, pues así como paga el alquiler de su casa, también pagará la gasolina de su auto.  

Y todo el dinero que ella pague lo colocará en una tarjeta para construir su crédito y este le servirá posteriormente para comprar sus cosas.  

martes, 21 de junio de 2022

Querido ex, la palabra "papá" te queda grande si has olvidado a tus hijos.

Querido ex, no puedes ser papá olvidando a tus hijos, el nombre te queda grande 
Te escribo estas líneas para recordarte que ser papá no es lo que resulta por unos segundos de pasarla bien, no es poner una foto vieja en redes sociales con un mensaje a quien no podrá leerlo, tampoco es hablar de alguien que no conoces o de quien alguna vez dijiste que quién sabe si era tu hijo o no.

Recordé que tú decidiste alejarte. Que aunque nuestra relación de pareja no funcionó tú decidiste agarrar parejo y también te alejaste de ese niño que trajiste al mundo conmigo.
Ser papá no es tener tu apellido en un papel, ser papá no es saber que esa personita viene al mundo nunca preguntar cómo está, si tiene para comer, si tiene para vestir, si le falta algo. Pero no, no creas que solo es lo material, yo he podido darle todo eso. 

Lo que tú no sabes es que él pregunta por ti, que más de una vez me ha roto el corazón cuando quiere que le explique por qué papá no lo quiere, por qué otros niños juegan con su papá los domingos en la tarde y él no te conoce más que unas fotos viejas. 
Para ser papá necesitas más que un apellido y decir que se parece a ti, que lo extrañas, necesitas más que pintarme como la mala de la historia y más que presumir una fotografía que te robaste de mis redes sociales. 

Yo sigo viviendo en el mismo lugar, en esa casa azul donde me dijiste que tú no podías ser papá ahorita el día que te dije que estaba embarazada, en esa misma casa donde antes me juraste amor y me dijiste que siempre estaríamos juntos, así que yo sé que el camino lo conoces bien.
¿Acaso no vienes por vergüenza? ¿No vienes por miedo a que te pida dinero? ¿No vienes por miedo a que tu hijo no quiera verte por haberlo abandonado tantos años? Mi hijo vive en paz pero a ti, digas lo que digas, la culpa te perseguirá porque sabes que hiciste mal al abandonarlo.

No te preocupes, he criado a mi hijo de tal manera que no sabe de malos sentimientos y no sabe qué es el rencor, lo he sacado adelante con mi propio esfuerzo. Yo tampoco sabía ser mamá pero aprendí, yo también tenía miedo pero me aguanté y aquí seguimos, lo único que se necesita es ganas de querer hacer las cosas y parece que eso fue lo que te faltó. 

 
Querido ex, no puedes ser papá olvidando a tus hijos, el nombre te queda grande. Para ser papá necesitas estar presente, necesitas conocerlo, necesitas que en su corazón nazca amor por ti y eso no se da en automático por llevar tu sangre, se gana con el tiempo, se gana con las risas y las lágrimas que comparten, se gana cuando le llamas, cuando le escribes, cuando lo sorprendes, cuando juegas con él, cuando le preguntas cómo le va en la escuela. 

Por favor, si no vas a estar para él deja de decir que eres su papá, no te conviertas en la burla de todos porque saben que nunca has estado para él.

Texto de Brenda Colón

martes, 7 de diciembre de 2021

Mira bien de qué chica te enamoras, Dante Gebel

 

No te enamores de una chica inteligente, de una mujer que siente demasiado, que piensa y escribe mucho; tampoco la escuches o prestes atención a lo que dice, porque se meterá en tu corazón sin que te hayas dado cuenta. Ella podría reírse de alguna tontería en plena calle, cuando recuerde algún chiste o cuando decida ser ella misma en alguna reunión y convertirse en una persona interesante llena de cuentos y aventuras. Su risa podría ser muy franca y contagiosa; de hecho podría hacerte reír todo el tiempo; por cierto, además de genuina también es muy femenina, lo es con vestido de noche y zapatillas o con jeans y tenis, porque es mujer por su esencia y no por aquello que viste o calza; es natural.

Mejor disfruta de una chica trivial, simple, básica y en lo posible que tenga mala ortografía, ella te dará alegría sin sabor, de esa que no despierta emoción. Búscate una chica artificial que sólo se preocupe por su aspecto, de esas a las que les gusta mostrar únicamente su cuerpo; te vendrá bien en todas esas fotos y reuniones sociales. Enamórate de una chica que siempre te diga “Sí”, que no te contradiga en nada, de la que no pueda tener una opinión propia, créeme, será más fácil encontrarla, son de las que no dejan nada a la imaginación.

Deja de lado a aquella chica misteriosa, esa que es capaz de mostrar su lado salvaje cuando se siente cómoda y aceptada, porque será ese -aunque no lo creas- el momento en que resultará más atractiva que nunca. Aquella chica inteligente, que disfruta, que vive su autenticidad será todo un reto, mantenerla a tu lado no será sencillo.

Una chica inteligente sería capaz de narrar la historia más aburrida y hacerla parecer divertida, interesante, ocurrente. Esa que escribe hasta en una servilleta, será capaz de moverte algo más que el piso; en cambio, aquella chica que no escribe ni siquiera un papel para decirte cuánto te ama o que ni siquiera sabe enviar un mensaje de texto sin abreviar todo, será mucho más fácil de mantener a tu lado, llévala a fiestas, llenas de gente plástica que sólo asiste a aquellos lugares para que el ruido de la música les impida escuchar la tristeza y pobreza de sus pensamientos. Conquista a una mujer que no le guste pensar demasiado, ella será fácil a la hora de consentirla y hacerle regalos, para ella será cuestión de flores y chocolates, sin esperar más allá.

Porque ponte a pensar… si te enamoras de una chica inteligente, deberás escribir mucho, mantener una conversación o simplemente regalarle lo único que te exigirá siempre: “calidad de tiempo”. Ella necesitará que la enamores todos los días, hablándole, escuchándola, riéndose juntos; para ella cualquier regalo podría ser especial, pero nunca sabrás con seguridad qué es [cualquier regalo] porque ella retará tu creatividad. Este tipo de mujeres suelen ser muy pragmáticas y seguras, o te aman incondicionalmente o te dejan de amar para siempre.

En fin, enamórate de la que irrumpa en tus sueños cuando menos lo esperes, de aquella que te rete y te desafíe. Conquista a esa mujer que sin darse cuenta ya entró a tu cabeza, se metió en tu corazón y la imaginas en tu casa, contigo, a tu lado en medio del caos pero felices. Enamórala con frases inesperadas, con música que te conecte a ella, con deseos y mensajes que llegan a deshora sólo para recordarle que la extrañas. Enamórense.

Pero si descubres que ella es mucho para ti, porque reta demasiado tu mente y es única, corre a buscar a la chica superficial, que no lee, no escribe, ni piensa demasiado, la que no opina nada, nunca discute, la que a todo te dice que “sí”.

“No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma y mucho menos de una romántica que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una puesta de sol, el viento y no sepa vivir sin la música. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así; porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así… jamás se regresa.”                                                                                   ––   Martha Rivera Garrido

Autor: Dante Gebel

viernes, 3 de diciembre de 2021

Te devuelvo lo que ya no quiero en mi nueva vida, Silvia Rosas

 


Y ahora, antes de irme, si me lo permites quiero devolverte algunas cosas y tal vez quedarme con algunas otras:

Te devuelvo mis pensamientos que siempre eran para ti. 

Me quedo con esos largos y amargos momentos en los que no sabía nada de ti, porque estabas ya en otros brazos que no eran los míos. 

Te devuelvo las lágrimas que lloré mientras te ibas a otros brazos y no pude hacer nada para evitarlo.

Te devuelvo todos esos mensajes que te envié sin recibir respuesta porque ya le contestabas a alguien más. 

Te devuelvo esas largas noches que pase sin dormir preguntándome el porqué de tu traición. 

Te devuelvo todo mi dolor, ese dolor que me traspaso el alma cuando me entere de tu traición, te devuelvo todo mi coraje todo ese mal que sentí cuando no tuviste el valor de decirme la verdad. 

Te devuelvo ese rencor, ese deseo de cobrarme por lo que me hiciste, que invadió todo mi ser, que me llevo a pensar en hacerte pagar todas tus mentiras. 

Te devuelvo todas y cada una de mis lágrimas que he derramado durante estos 3 meses esperando una explicación que sé que nunca llegará. 

Te devuelvo tu cobardía de no saber enfrentarme y decirme simplemente que ya no me amabas. 

Te devuelvo tu promesa de no hacerme daño, de no lastimarme, solo eso te pedí y no cumpliste. 

Te devuelvo cada una de tus mentiras, te devuelvo tu falso amor. 

Te dejo todas las lágrimas que derramé mientras escribía estas líneas. 

Te dejo el dolor que en este momento siento, mi coraje. 

Mi desilusión. Todo te lo dejo aquí.

Me llevo las cicatrices que me dejaste con tu traición porque esas me recordaran que yo si supe amar, que yo te entregué todo mi ser, toda mi confianza, toda mi lealtad, todo mi amor, todo mi apoyo y comprensión. 

Me llevo también mi corazón destrozado, me gustaría dejártelo pero sabes, está muy lastimado y necesito curarlo, para que algún día vuelva amar más, más, mucho más, de lo que te amé a ti. 

Te dejo mi deseo que seas feliz, muy feliz.

Autor: Silvia Rosas

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Enamórate de un hombre así..., Fran

 


No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.

Quiero pedirte, que te enamores de un hombre en serio; uno, que te persiga con la mirada, como un hombre enamorado; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad. Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.

Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente dicha para cocinar para ti por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: “todo estará bien”.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si no te lo esperas, procura que sean solo algunos besos; pues, ya te será suyo tu corazón. 



Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”...

Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveché de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el silencio del olvido.

Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te amé, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre real, es digno de ti.

No te conformes con menos...
Nunca bajes el listón de lo alto.

Autor: Fran, el Atic0

domingo, 21 de noviembre de 2021

Uno de estos días, Lu Reynoso.



Un día… no hoy, quizá no mañana, pero un día dejarás por fin de preguntarte si la falda que compraste para salir con él va a gustarle, un día, ya no te preguntarás si deberías llamarlo o no, aunque tengas tantas ganas por hacerlo, va llegar ese momento en que sin más preguntas, solo lo llamarás solo porque te da la gana.


Un día encontrarás a alguien que ya no se molestará porque de nuevo te dio un ataque de ansiedad, por el contrario, se sentará a observarlos y disfrutará cada berrinche sin sentido que salga de esa cabeza estresada, va a llegar el día en que te enamores de alguien al que le encantas por el simple hecho de ser tú.


Cuando menos te des cuenta, tendrás en tus brazos a ese hombre que ame cómo te muerdes el labio cuando estás pensando, mismo acto que no le gusta y evita que lo hagas, juntando sus labios con los tuyos; un día estarás a lado de un hombre que se ríe de la manera en que le robas las cobijas en la fría noche y con un beso en la frente y atando tus brazos con los suyos, te abrazará tan fuerte que no necesitarán las cobijas.

Un día te verás compartiendo vida con alguien que ama todo lo que haces, no porque piense que seas perfecta, al contrario, ama lo que haces porque te hace ser tú, ama cada defecto y se ha enamorado de tus demonios y los ha hecho convivir con sus propios miedos e invitó a tus demonios a vivir en su infierno.

Un día conocerás a ese hombre que no cuestionará tu proceder, te dará los "pros y los contras" de tu actuar, pero siempre dejando claro que pase lo que pase no se va a alejar, que siempre ahí estará, que no te dejará y de esa manera no volverás a llorar en soledad, siempre tendrás un hombro en que apoyarte, una mano que guiará la tuya y juntos construirán el futuro que tantas veces imaginaron en el sofá después de hacer el amor.

Un día conocerás a ese hombre que siempre te va a amar por el simple hecho de ser tú, cuando lo encuentres te darás cuenta, pues el verdadero amor se siente, se vive, se respira, cuando encuentres a este hombre que te hará feliz las 24 horas del día, sabrás que es el verdadero amor.

Un día encontrarás a ese hombre que te ame por ser tú, por favor espéralo, ese es el verdadero amor que mereces.

Autor: Lu Reynoso

martes, 21 de marzo de 2017

Gracias, ex, Alejandro S.

Me di cuenta que guardas en ti mucho rencor, parece que alguien no quiere pasar página, pues pienso que mientras mantenga en ti odio y rencor no podrás avanzar y superar ese capítulo de tu vida, me di cuenta también que extrañas, aunque le llames "maldito/a" darías todo lo que fuese posible para tenerle cerca, pero tienes que saber que si la vida los juntó así mismo los separó. Hay personas que llegan a nuestra vida simplemente para ser un paso en nosotros, una enseñanza... así termine en odio, en rencor, así queda; solo como un paso y un pequeño viaje. Quiero que dejes de creer en la posibilidad de una nueva oportunidad, pues esas carecen de confianza, lealtad y voluntad. Solo algunas toman la capacidad de iniciar y solo aplica para las personas que la vida quiere ver juntas.

¿Qué le respondería yo a mi ex?

Gracias, gracias por llegar a mi vida, por enseñarme lo que antes no sabia, por quitarme la vendas de los ojos y hacerme sentir que podía, por ser mi cómplice en más de una noche, por ser mi deseo, por ser el amor de vida de momento, por enseñarme que cuando hay amor todo es posible, que cuando hay respeto las cosas son sinceras, gracias por dejarme vestir sus noches con mis letras y por escuchar de mi voz cuanto le amé. Y esto pude decírtelo, pero existe mucho drama cuando se rompen las cosas. Ambos lo sabemos.

También le doy las gracias por irse y romperme, pues me dejó en la mayor vulnerabilidad de mi vida, su adiós se convirtió en un reto, aprendí a estar sin él, y aunque más de una vez cogía mi teléfono para llamarle, colgué, desde su ausencia me enseñó a ser orgulloso, y se abrió la puerta del rencor, pero preferí hacer de mi dolor; letras, creé estacionvespertine y escribí como nunca antes en mi vida. Gracias porque me quito la última venda de mis ojos, esa que me hacia creer que todos son buenos.

Autor: Alejandro S

domingo, 19 de marzo de 2017

Hoy decido..., Bianca de Rey


Hoy decido borrar de mi vida todo aquello que me borra la sonrisa.

No es fácil, pero tampoco es imposible, si bien ya lo he decidido, así tendré que hacerlo.

Hoy he decidido tomar las riendas de mi vida, iniciando con una actitud positiva y eliminando de mi entorno todo aquello que me provoca angustia y ansiedad.
Sé que las cosas de la noche a la mañana no se logran, pero con constancia y mucho coraje, todo se puede consolidar.

Hoy decido dejar de lado a todas esas personas que no me han valorado y aquellas que de mí se han olvidado, para darle cabida a quienes por mi siempre se han preocupado.
Echaré de menos a algunas, sin embargo es necesario soltar para comenzar a crecer y madurar.

Hoy decido no discutir, no forzar, poner todo de mí y siempre decretar, para que las cosas buenas dentro de mi vida fluyan con mucha más facilidad.
Si alguien lleno de negatividad llega a mi vida, no lo haré sentir mal, simplemente lo ignoraré y seguiré mi andar, ya que no tiene nada bueno que ofrecer más que falsedad.

Hoy decido sonreír a las personas que me regalan una sonrisa e incluso a quienes enfadas van, puedo hacer que por un segundo su día se ilumine igual.
¿Y si me ignoran? Si lo hacen, en mí no está, no puedo hacer que todas las personas me devuelvan una sonrisa, pero al menos mi entrecejo se relajo.

Hoy decido ser amable con mi alrededor y tomar lo bueno de las personas que conmigo están. No todos tienen algo bueno que ofrecer, pero sé que hasta de lo malo, yo puedo aprender.

Hoy decido alimentar mi alma y corazón, dejar a un lado la tristeza y el desamor. Si alguien en su momento no me valoró y de mi se burló, sé que la vida hará su labor y a mí me brindará mucho amor.

Hoy decido, desde el fondo de mi alma, mente y corazón, eliminar todo lo que me hace mal y pueda borrar de mí…
Excepto mi hermosa sonrisa que al mundo puede enamorar.


Autor: Bianca de Rey

miércoles, 15 de marzo de 2017

“¡No tengo tiempo!”, Karyna Anguiano

No tengo tiempo para tus pendejadas, para tu falta de querer, para tus puñetadas, para tus berrinches, para que la hagas de pedo, para andar aguantándote tus niñerías.

Me causa un conflicto enorme saber que cuando tuve todo el tiempo del mundo no estabas ahí chingándome que querías hablar conmigo o qué me extrañabas, pero ahora que sabes que estoy ocupada ahí vienes reclamando tiempo y espacio para ti.

Entiende que no eres lo único que tengo en mente, entiende que si me place te mandaré a la verga porque al chile me tienes harta, te quiero pero deja de estar chingando.

¿Por qué te cuesta tanto trabajo dejarme vivir bajo mi tiempo y espacio?

Solías ser una persona a la que yo admiraba, por tener los pies sobre la tierra, que sus ideales sobre la vida eran altos y empataban con mis pensamientos de perfección de cómo se debía de vivir. 

Dicen que entre más se alejan de uno, uno ve los defectos de esa persona… aunque la ames y quieras muchísimo. 

Te diré que me tiene harta que seas tan “superficial”, que te estés volviendo tan “equis” cuando antes tenías en mente cosas interesantes que querías realizar. 

En fin, no te regalaré mi tiempo porque me tienes hasta la madre, no te daré mis palabras porque aún así harás lo que se te de tu puta gana, así que vete y no vengas con que no te dije o yo no sabía. 

“Mi tiempo no se lo regalo a personas con pensamiento mediocre, mi tiempo es para personas que lo saben valorar”.

Autor: Karyna Anguiano

lunes, 13 de marzo de 2017

Me fallé, Michelle Cepeda

Soy una pendeja,
porque me enamoré.
Enloquecí.
Grité.
Lloré.
Salté.

Todo por un hombre que tenía dueña.
Y eso me hace ser una pendeja.

No me hare la víctima,
desde un principio lo supe
pero ¡mierda!

Nunca había mirado
unos ojos como los tuyos, 
una sonrisa tan torcida
y un porte tan excitante.

Nunca había conocido,
un alma tan noble,
alguien tan fuerte,
una esencia tan atrayente.

Hermoso por fuera y más por dentro.

Para mí,
el hombre perfecto.

Y sí,
me aproveché
de tu forma de mirarme y tratarme,
de mi juventud,
de mi extraña forma de ser
y mi inteligencia.

Yo necesitaba
probarte,
besarte,
tocarte,
absorberte,
atraparte.

Y lo logré
pero a la vez fallé.

Había salido con otros hombres antes de ti,
nunca me había enamorado
¿por qué de ti, si lo haría?

Y ahí estuvo el fallo,
en ningún momento contemplé
que tus besos me robarían el aliento,
que tus abrazos me darían calor,
que tu voz tocaría cada fibra de mi ser
y que tus caricias me enchinarían la piel.

Nunca pensé que al estar entre tus brazos
me olvidaría de mí misma,
de mis problemas,
de nuestra mala situación.

Nunca imaginé que al mirar tus ojos me olvidaría
de cómo hablar,
cómo renegar,
cómo respirar...

Pero lo que nunca pasó por mi mente fue que te irías,
que me partirías en dos,
que me destrozarías,
que mi corazón se iría contigo,
que ella sería mejor que yo.

Autor: Michelle Cepeda

sábado, 11 de marzo de 2017

Punto final, Cristina Peri Rossi

"Cuando nos conocimos, ella me dijo: “Te doy el punto final. Es un punto muy valioso, no lo pierdas. Consérvalo, para usarlo en el momento oportuno. Es lo mejor que puedo darte y lo hago porque me mereces confianza. Espero que no me defraudes”.
Durante mucho tiempo, tuve el punto final en el bolsillo. Mezclado con las monedas y las llaves, se ensuciaba un poco; además, éramos tan felices que pensé que nunca habría de usarlo. Entonces compré un estuche seguro y allí lo guardé.
Los días transcurrían venturosos. Por la mañana nos despertábamos alegres, dichosos de estar juntos; cada jornada se abría como un vasto mundo desconocido, lleno de sorpresas a descubrir. Las cosas familiares dejaron de serlo y otras, como los parques y los lagos, se volvieron acogedoras, maternales. Recorríamos las calles observando cosas que los demás no veían y los aromas, los colores, las luces, el tiempo y el espacio eran más intensos. Nuestra percepción se había agudizado, como bajo los efectos de una poderosa droga. Pero no estábamos ebrios, sino sutiles y serenos, dotados de una rara capacidad para armonizar con el mundo...Teníamos con nuestros sentidos una singular melodía que respetaba el orden del exterior, sin sujetarse a él.
Con la felicidad, olvidé el estuche, o lo perdí, inadvertidamente. No puedo saberlo.
Ahora que la dicha terminó, no encuentro el punto final por ningún lado. Esto crea conflictos y rencores suplementarios.
¿Dónde lo guardaste?, me pregunta ella, indignada. ¿Qué esperas para usarlo? No demores más, de lo contrario, todo lo anterior perderá belleza y sentido.
Busco en los armarios, en los cajones, en el forro de los sillones, debajo de la mesa y de la cama. Pero el punto no está; tampoco el estuche. Mi búsqueda se ha vuelto tensa, obsesiva. Es posible que lo haya extraviado en alguno de nuestros momentos felices. No está en la sala, ni en el dormitorio. ¿El perro se lo habrá comido?.
Su ausencia aumenta nuestra desdicha de manera dolorosa. En tanto el punto no aparezca, estamos encadenados el uno al otro, y esos eslabones están hechos de rencor, apatía, vergüenza y odio. Debemos conformarnos con seguir así, desechando la posibilidad de una nueva vida...
Nuestras noches son penosas, compartiendo la misma habitación, donde el resquemor tiene la estatura de una pared y asfixia, como un vapor malsano. Tiñe los muebles, los armarios, los libros dispersos por el suelo. Discutimos por cualquier cosa, aunque los dos sabemos que en el fondo, se trata de la desaparición del punto, del cual ella me responsabiliza. Creo que a veces sospecha que en realidad lo tengo, escondido, para vengarme de ella.
“No debí confiar en ti – se reprocha -. Debí imaginar que me traicionarías.”
Era un estuche de plata, largo. Lo compré en un mercado de artículos viejos. Me pareció el lugar más adecuado para guardarlo. El punto estaba allí, redondo, minúsculo, bien acomodado. Pero pasaron muchos años. Es posible que se extraviara durante una mudanza, o quizás alguien lo robó, pensando que era valioso.
Luego de buscarlo en vano casi todo el día, me voy de casa, para no encontrar su mirada de reproche, su voz de odio. Toda nuestra felicidad anterior ha desaparecido, y sería inútil pensar que volverá. Pero tampoco podemos separarnos. Ese punto huidizo nos liga, nos ata, nos llena de rencor y de fastidio, va devorando uno a uno los días anteriores, los que fueron hermosos.
Sólo espero que en algún momento aparezca, por azar, extraviado en un bolsillo, confundido con los otros objetos. Entonces será un gordo, enlutado, sucio y polvoriento punto final, fuera de tiempo"...

Autor: Cristina Peri Rossi

jueves, 9 de marzo de 2017

Cuando no eres la mujer de la que la gente se enamora, Candela Duato

Me tomó bastante tiempo darme cuenta de la razón. Y era bastante simple, casi para reírse.

Me han repetido una y otra vez que el amor verdadero debería de ser mi prioridad número uno en la vida. Me he visto condicionada a aceptar y creer que debo experimentar este amor, pero que todavía no estoy lista para ello. Todo con la esperanza de que llegue alguien que me diga las palabras mágicas.

Nunca he experimentado lo que se siente cuando una persona te confiesa su amor eterno. No es que nunca me haya enamorado. Es más, me he enamoré hasta la última fibra de mi ser. Pero nunca nadie se ha enamorado de mí. Nunca me ha pasado que alguien haya hecho algo tan romántico para mí, que haga que tiemble.

Me tomó bastante tiempo darme cuenta de la razón. Tal y como explica Harnidh Kaur, la razón por la que esto sucede es bastante simple, casi para reírse: Nadie se ha enamorado de mí porque no soy el tipo de mujer de la que te enamoras.

Soy complicada. No puedes simplemente tomar mi amor y empaparte de él. No, también tú tendrás que ceder, y eso te costará. Puede que decidas marcharte de mi lado porque encontraste a una chica que te satisface en vez de una mujer que te haga pensar.

No soy esa mujer a la que tienes que proteger, porque no soy tan frágil como para romperme. Estoy endurecida. Tengo cicatrices de batalla que quizás se parezcan a las tuyas. Y no me avergüenzo de ellas. Son mías y son parte de mi historia.

Sí, probablemente sea esa mujer que respetas, o esa mujer a la que admiras. O la mujer que te gustaría encontrar en casa cuando llegues del trabajo. La mujer que buscas cuando necesitas fuerza y apoyo, pero no soy la mujer de la que te enamoras. No soy la chica con la que quieres pasar horas simplemente mirándola. Esa chica que es tan delicada, que te dan ganas de pelear contra el mundo por ella. No. Soy fuerte, tozuda y peleona. No voy caminar detrás de ti, voy a caminar contigo. Voy a empujarte tanto -o más- de lo que me empujo a mí misma.

No soy la mujer de la que te enamoras, soy esa mujer a la que aprendes a amar. Y me siento bien con eso, porque sé que, el día que alguien me diga que está enamorado de mí, será real. Será un amor por el que valga la pena luchar.

Y eso es lo que todos merecemos.

Autor: Candela Duato

martes, 7 de marzo de 2017

Un amor verdadero, Autor desconocido

"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.

Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.

Mi padre escuchaba con atención. De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.

"¡Papá!", respondimos, "¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!".

Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:

"No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años".

Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

"Fueron 55 años... ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer".

Hizo una pausa, y se limpió la cara. "Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo...", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?

Porque se fue antes que yo. Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. Lo abrazamos, y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".

Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".


Autor desconocido

lunes, 6 de marzo de 2017

Para el hombre que huyó de mi vida, Iliana Cobian

Un día antes del caos, habías charlado conmigo como siempre, habías dicho un ‘te amo’ de buenas noches, y yo, había caído dormida tranquilamente, imaginándome ser la mujer de tu vida.

No había noche que no repasara mi vida a tu lado, cada minuto lo relacionaba contigo, eras el hombre definitivo para mí.

Suerte la mía aquella mañana donde recibí tu mensaje, porque sí, ni la cara pudiste darme.

En aquel mensaje decías que no podías mas con la relación. "Que yo era una gran mujer, pero no era la tuya; que me deseabas lo mejor", ¿pero qué carajos?, lo mejor eras tú.

Me llené de rabia y tratando de no tirar el celular al piso, junto a todas mis ilusiones, te respondí con el odio que jamás había sentido antes, te dije que no quería saber más de ti, que eras un cobarde, poco hombre, que había dado todo de mí, como nunca antes. Te dije que eras un hombre que no sabía valorar el amor puro que te entregaba, con el cólera apoderándose de mí, en pocas palabras te dije que te fueras a la mierdx.

Lo sabes, ese día maldije tu nombre y a tu futura descendencia, te envié al infierno y deseaba que no regresaras más.

Pero a las horas… en mi interior seguía amándote y me sentía estúpida, ¿cómo voy a amar a quién me desprecia? ¡Soy una idiota! me decía cada que recordaba las veces que te escuchaba decir ‘te amo’. ¿Desde cuándo lo dejaste de sentir y mentías?...
Jamás lo supe. 

Me nuble días, semanas y meses. Me puse gris, me sentí lastimada. Descuide mi aspecto físico, mi pelo era un desastre, como en ese momento sentía que lo era mi vida. Pasaba noches sin dormir, mis ojeras llevaban tu desgraciado nombre, los recuerdos perforaban mi cerebro, sumándole aún la negación de que lo nuestro había terminado.

Viví un infierno cuando te fuiste. Pero ese mismo infierno me cocino un nuevo cuerpo, me desinfecto de los errores que cometí contigo, forjo a una mujer más sabia y sobre todo me hizo entender lo equivocada que vivía por querer aferrarme a quién no quería ser más mi compañero.

Hoy te agradezco, en donde quiera que estés, el que me hayas dejado aquel día, si no lo hubieras hecho, no hubiera conocido lo fuerte que soy, ni hubiera alimentado mis talentos y ser lo que hoy me enorgullece.

Autor: Iliana Cobian

domingo, 5 de marzo de 2017

Me enamoré, World Among Books


Me enamoré de ella, de su sonrisa. Porque me importaba una mierda lo que pasara si ella estaba sonriendo. Y me enamoré de su boca, de cada palabra. Me gustaba incluso cuando se enfadaba y ponía morritos deseando que fuera por detrás y la cogiera para no soltarla; y ojalá no la hubiera soltado nunca. Me enamoré, joder, pero ya no me cuesta decirlo. Porque me enamoré de sus ojos, ¿y qué me importa que no sean de un color especial?. Me enamoré de sus ataques de éxtasis, de cuando cantaba bajito porque estaba feliz, pero no quería que la escuchara. De cuando me abrazaba fuerte porque decía que tenía miedo de perderme, cuando me apretaba porque solo yo sabía que era entonces cuando tenía que quererla más que nunca. Me enamoré de lo lista que era y de lo tonta que se ponía a veces, incluso de cuando fingía serlo. De cuando me insultaba porque era así como ella disfrazaba las palabras bonitas, y eso solo lo sabía yo. De sus abrazos y aún, a veces, echo en falta alguno. De cómo se tapaba la boca cuando la veía comer, de cuando se tapaba la cara cuando decía que estaba fea y yo no podía dejar de mirarla, quizás porque para mí, fuera como fuera, siempre estaba preciosa. De eso me enamoré, de lo bueno y de lo malo. De sus ganas de estar conmigo, pero también de su orgullo, porque cuando creía que iba a perderme del todo, se lo tragaba. Qué inocente, si yo era el que perdía la cabeza por ella. Joder, me gustaba. Me gustaba cuando rodeaba mi cuello y jugaba a estar a dos centímetros de mi boca sin besarme, solo para ver quién aguantaba más sin hacerlo. De sus prisas, de sus ganas de tenerlo todo siempre controlado, y de la voz que ponía cuando le desmontaba todos sus planes, como si de repente volviese a tener cinco años. De su vergüenza y de lo nerviosa que se ponía a la mínima. De cómo temblaba, de cómo era capaz de calmarme. Me enamoré. Me enamoré de su risa, por muy fea que dijera que estaba cuando lo hacía. Nunca se lo dije, y aún hay veces que recuerdo su risa y la extraño. Por eso y sus “Te quiero” que tanto le cuesta decir. ¿Es que no lo entiendes? Me enamoré de cómo era, de cómo hacía lo mismo que todo el mundo y a la vez conseguía ser diferente, no sé. Su forma de quererme. Que ella creía que no me daba cuenta, pero sé que me quería, por mucho que le doliera demostrarlo. La quería, con sus más y con sus menos. Con sus idas y venidas, con su mal humor, con su facilidad intermitente de sus mensajes en los que decía que me echaba de menos. De todas las conversaciones, incluso de las que borré cuando acabó todo. De sus intentos de ponerme celoso y de lo celosa que se ponía cuando me veía con otra. Nunca le entró en la cabeza que ella era única. De todas las canciones, de su voz y de su olor, que siempre aparece cada cierto tiempo para recordarme que sigo sin ella. De su forma de ser, de cómo me pedía que me fuera porque creía que la pasaría mejor sin ella. De sus venazos, cuando le daba por recordarme lo importante que era para ella y de sus “cállate” cuando la imitaba con voz ridícula. De cómo se burlaba de todas esas cosas cursis, incluso de su nombre escrito en mis cuadernos. De la cara que ponía cuando me metía con ella y le daba el triple de importancia solo para que le pidiera perdón un par de veces. Me gustaba su intento de cuidarme aunque, sinceramente, me gustaba mucho más cuando era ella la que se sentía protegida a mi lado. De nuestros mil momentos y bueno, de ellos sigo enamorado. Es que por gustar, me gustaban hasta sus ojeras que le aparecían cuando se quedaba hablando conmigo hasta las tantas. De su cabello encrespado cuando llovía, de su voz en formato susurro cuando hablábamos por teléfono desde la cama y no quería que sus padres la escucharan, de cómo corría cada vez que llegaba tarde por mi culpa. De sus besos, aunque siempre quisiera más. Ahora ya es solo un recuerdo, pero es un recuerdo que prometí no olvidar. Duele ver cómo alguien que un día fue tu vida, deja de formar parte de ella; pero duele más ser la persona que decide que así sea. Ella era la pieza perfecta de mi rompecabezas, pero después de un tiempo me dio la impresión de que pertenecíamos a dos puzzles diferentes. Pero cuánto la echo de menos, y cuánto daría por volver a tenerla a mi lado. Por romper sus esquemas y convencerla de que quizás a mi lado no se está tan mal.

Autor: World Among Books

sábado, 4 de marzo de 2017

La princesa busca marido, Jorge Bucay

Había una vez una princesa, que quería encontrar un esposo digno de ella, que la amase verdaderamente. Para lo cual puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día.

Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro al primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se fue. Habían empezado el primero de enero, cuando entró diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un joven. Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente éste joven que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365 días.

La princesa que había despreciado a todos, cuando vio que este muchacho se quedaba empezó a mirarlo, pensando, que quizás ese hombre la quisiera de verdad. Lo había espiado en Octubre, había pasado frente a él en Noviembre, y en Diciembre, disfrazada de campesina le había dejado un poco de agua y un poco de comida, le había visto los ojos y se había dado cuenta de su mirada sincera.

Entonces le había dicho al rey:

- Padre creo que finalmente vas a tener un casamiento, y que por fin vas a tener nietos, este es el hombre que de verdad me quiere.

El rey se había puesto contento y comenzó a prepararlo todo. La ceremonia, el banquete e incluso, le hizo saber al joven, a través de la guardia, que el primero de Enero, cuando se cumplieran los 365 días, lo esperaba en el palacio porque quería hablar con él. Todo estaba preparado, el pueblo estaba contento, todo el mundo esperaba ansiosamente el primero de Enero. El 31 de Diciembre, el día después de haber pasado las 364 noches y los 365 días allí, el joven se levantó del muro y se marchó. Fue hasta su casa y fue a ver a su madre, y ésta le dijo:

- Hijo querías tanto a la princesa, estuviste allí 364 noches, 365 días y el último día te fuiste. ¿Qué pasó?, ¿No pudiste aguantar un día más?

Y el hijo contestó:

- ¿Sabes madre? Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que le había dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor, pudiendo hacerlo, no me evitó una sola noche de sufrimiento.

Alguien que no es capaz de evitarte una noche de sufrimiento no merece de mi amor, ¿verdad madre?


Autor: Jorge Bucay