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miércoles, 26 de octubre de 2022

Conoce lo nuevo para no copiarse en los exámenes...

 El 17 de octubre en la ciudad de Legazpi en Filipinas, estudiantes de ingeniería de la Universidad de Bicol lucieron sombreros muy originales. Fabricados con materiales domésticos reciclados, los sombreros ayudan a bloquear la visión periférica.


En una universidad de Filipinas, fueron los mismos alumnos los encargados de implementar una estrategia anti copia para los exámenes.

Los cascos anticopia creados con material reciclable, fue la clave para que los estudiantes no miren a su alrededor, en busca de las respuestas de los exámenes.

Se trata de alumnos del Colegio de Ingeniería de la Universidad Bicol, en la ciudad de Legazpi, Filipinas, donde ahora en los exámenes no pueden faltar los cascos.

La idea fue de la profesora Mary Joy Mandane-Ortiz, quien dicta la materia de mecatrónica y buscaba la forma de lograr integridad y honestidad de los alumnos de una manera divertida, por lo que, al contarla a sus educandos, fue bien recibida.

Por hacer su sombrero, los estudiantes además, recibieron dos puntos extra en el examen, pero la profesora confía que la integridad de sus alumnos se puede lograr con o sin sombreros o cascos anti copia.

El método evita que los alumnos miren para el lado mientras están en el examen y fue implementado para los exámenes parciales que se realizaron en la universidad durante la tercera semana de octubre. La profesora aseguró que su inspiración nació de un caso ocurrido en Tailandia durante 2013, cuando estudiantes utilizaron orejas de papel para evitar mirar hacia el lado.

 “Es realmente efectivo”

Según consignan distintos medios la iniciativa ha sido “realmente efectiva”, según reveló la propia docente. Mandane-Ortiz reveló a la BBC, que con su idea buscaba garantizar “integridad y honestidad” durante sus clases de “manera divertida”.

Aunque su objetivo era que los alumnos hicieran “sombreros” simples y solo empleando papel, los estudiantes fueron más allá y echaron a volar su imaginación confeccionando novedosos gorros “anticopia”.

Cascos, paraguas, cajas e incluso algunas confecciones inspiradas en Halloween fueron algunos de las divertidas creaciones que los estudiantes realizaron y se pueden ver el el Facebook de Mary Joy.



En 2013, ya se había hecho algo así…

La universidad de Kasetsart (Tailandia) ha encontrado la solución definitiva para evitar que sus alumnos copien durante los exámenes. Sus profesores han creado unos curiosos sombreros de papel que impiden a los estudiantes mirar los resultados de sus compañeros. Eso sí, su uso es voluntario.

El sistema anti-copia consiste en un gorro con orejeras, y según un profesor de la facultad de Agroindustria “fue un acuerdo entre nosotros. Ningún estudiante se ve obligado a usar ese sombrero. En cambio, todos estaban dispuestos a hacerlo y pensé que era divertido. Se sentían más relajados durante la prueba”, informa elcomercio.es.


No obstante, esta curiosa iniciativa no ha estado exenta de críticas después de que un periódico nacional publicara una fotografía en la que se muestra un grupo de estudiantes sentados en su mesa con el gorro puesto mientras se enfrentan a un examen.

El decano de la Universidad Kasetsart ha dicho que será la primera y última vez que se usan las orejeras de papel en los exámenes y que estudiarán el incidente en profundidad.

jueves, 29 de septiembre de 2022

Niña celebra su cumpleaños haciendo fiesta en Walmart

 Las fiestas temáticas o de colores ya son cosa del pasado, así lo afirmó una pequeña de 3 años, quien no dudó en festejar su cumpleaños en un lugar poco convencional: una tienda de Walmart. Tal y como lo lees, la niña dejó atrás las cortinas de colores, globos y carteles de "feliz cumpleaños", y en su lugar apostó por recorrer todos los pasillos del supermercado con una experiencia inolvidable que rápidamente se volvió viral. 


A través de TikTok, una usuaria identificada como Candice Becker compartió un par de videos de este festejo en el que al parecer estuvo una parte de la familia para cumplir el sueño de la niña. "Mi sobrina quiso celebrar sus 3 años en Walmart", escribió la mujer para acompañar el video que ya supera las 200 mil reproducciones.

Lo que más llamó la atención de los internautas es que para el festejo, la niña incluso se caracterizó como una de las empleadas al lucir un vestido de colores acompañado de un chaleco azul brillante y con el logo de la tienda, justo como el que llevan los trabajadores del lugar. 

Para su icónico look, la cumpleañera también llevó una diadema con forma de pastel y velitas de colores, así como el mensaje "Birthday Girl", con el que desfiló por cada uno de los pasillos del lugar llenando su carrito con todo tipo de regalos que, según palabra de su tía, también incluyeron una naranja y un limón, algo que enterneció a miles de personas tanto de Internet como de la tienda. 

Según contó la mujer, quienes la veían pasar "le decían que qué tierna y la felicitaban, pero sus papis le cantaron (las mañanitas) ahí". Por supuesto, los usuarios de TikTok no dudaron en dejar todo tipo de comentarios y etiquetas a la cuenta oficial de la empresa para que su festejo llegue hasta personas con cargos importantes. "La hija perdida de mi papá, él también ama Walmart", "se ve muy tierna, a todos nos desestresa" y "esa niña me representa" son algunas de las opiniones que de leen. 


Por otro lado, algunos usuarios no dejaron pasar la oportunidad de preguntar por qué la niña decidió pasar su cumpleaños en la tienda y no con una gran celebración, a lo que la mujer que compartió el video explicó: "Ama ir con su papá, se le quedó muy guardado en su corazón cuando va sola con su papá y así quiso celebrar. Y fue pasillo por pasillo agarrando sus regalos hasta una naranja y un limón se llevó". 

Además de un look inspirado en el lugar y de muchos regalos de todo tipo, la niña compartió otro tierno momento durante la celebración de sus tres años, ya que tuvo un pequeño baile en los brazos de su padre. Hasta el momento, la meta de la familia y de los usuarios de TikTok para que la historia llegue a Walmart no ha sido posible. 

martes, 7 de diciembre de 2021

Mira bien de qué chica te enamoras, Dante Gebel

 

No te enamores de una chica inteligente, de una mujer que siente demasiado, que piensa y escribe mucho; tampoco la escuches o prestes atención a lo que dice, porque se meterá en tu corazón sin que te hayas dado cuenta. Ella podría reírse de alguna tontería en plena calle, cuando recuerde algún chiste o cuando decida ser ella misma en alguna reunión y convertirse en una persona interesante llena de cuentos y aventuras. Su risa podría ser muy franca y contagiosa; de hecho podría hacerte reír todo el tiempo; por cierto, además de genuina también es muy femenina, lo es con vestido de noche y zapatillas o con jeans y tenis, porque es mujer por su esencia y no por aquello que viste o calza; es natural.

Mejor disfruta de una chica trivial, simple, básica y en lo posible que tenga mala ortografía, ella te dará alegría sin sabor, de esa que no despierta emoción. Búscate una chica artificial que sólo se preocupe por su aspecto, de esas a las que les gusta mostrar únicamente su cuerpo; te vendrá bien en todas esas fotos y reuniones sociales. Enamórate de una chica que siempre te diga “Sí”, que no te contradiga en nada, de la que no pueda tener una opinión propia, créeme, será más fácil encontrarla, son de las que no dejan nada a la imaginación.

Deja de lado a aquella chica misteriosa, esa que es capaz de mostrar su lado salvaje cuando se siente cómoda y aceptada, porque será ese -aunque no lo creas- el momento en que resultará más atractiva que nunca. Aquella chica inteligente, que disfruta, que vive su autenticidad será todo un reto, mantenerla a tu lado no será sencillo.

Una chica inteligente sería capaz de narrar la historia más aburrida y hacerla parecer divertida, interesante, ocurrente. Esa que escribe hasta en una servilleta, será capaz de moverte algo más que el piso; en cambio, aquella chica que no escribe ni siquiera un papel para decirte cuánto te ama o que ni siquiera sabe enviar un mensaje de texto sin abreviar todo, será mucho más fácil de mantener a tu lado, llévala a fiestas, llenas de gente plástica que sólo asiste a aquellos lugares para que el ruido de la música les impida escuchar la tristeza y pobreza de sus pensamientos. Conquista a una mujer que no le guste pensar demasiado, ella será fácil a la hora de consentirla y hacerle regalos, para ella será cuestión de flores y chocolates, sin esperar más allá.

Porque ponte a pensar… si te enamoras de una chica inteligente, deberás escribir mucho, mantener una conversación o simplemente regalarle lo único que te exigirá siempre: “calidad de tiempo”. Ella necesitará que la enamores todos los días, hablándole, escuchándola, riéndose juntos; para ella cualquier regalo podría ser especial, pero nunca sabrás con seguridad qué es [cualquier regalo] porque ella retará tu creatividad. Este tipo de mujeres suelen ser muy pragmáticas y seguras, o te aman incondicionalmente o te dejan de amar para siempre.

En fin, enamórate de la que irrumpa en tus sueños cuando menos lo esperes, de aquella que te rete y te desafíe. Conquista a esa mujer que sin darse cuenta ya entró a tu cabeza, se metió en tu corazón y la imaginas en tu casa, contigo, a tu lado en medio del caos pero felices. Enamórala con frases inesperadas, con música que te conecte a ella, con deseos y mensajes que llegan a deshora sólo para recordarle que la extrañas. Enamórense.

Pero si descubres que ella es mucho para ti, porque reta demasiado tu mente y es única, corre a buscar a la chica superficial, que no lee, no escribe, ni piensa demasiado, la que no opina nada, nunca discute, la que a todo te dice que “sí”.

“No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma y mucho menos de una romántica que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una puesta de sol, el viento y no sepa vivir sin la música. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así; porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así… jamás se regresa.”                                                                                   ––   Martha Rivera Garrido

Autor: Dante Gebel

viernes, 3 de diciembre de 2021

Te devuelvo lo que ya no quiero en mi nueva vida, Silvia Rosas

 


Y ahora, antes de irme, si me lo permites quiero devolverte algunas cosas y tal vez quedarme con algunas otras:

Te devuelvo mis pensamientos que siempre eran para ti. 

Me quedo con esos largos y amargos momentos en los que no sabía nada de ti, porque estabas ya en otros brazos que no eran los míos. 

Te devuelvo las lágrimas que lloré mientras te ibas a otros brazos y no pude hacer nada para evitarlo.

Te devuelvo todos esos mensajes que te envié sin recibir respuesta porque ya le contestabas a alguien más. 

Te devuelvo esas largas noches que pase sin dormir preguntándome el porqué de tu traición. 

Te devuelvo todo mi dolor, ese dolor que me traspaso el alma cuando me entere de tu traición, te devuelvo todo mi coraje todo ese mal que sentí cuando no tuviste el valor de decirme la verdad. 

Te devuelvo ese rencor, ese deseo de cobrarme por lo que me hiciste, que invadió todo mi ser, que me llevo a pensar en hacerte pagar todas tus mentiras. 

Te devuelvo todas y cada una de mis lágrimas que he derramado durante estos 3 meses esperando una explicación que sé que nunca llegará. 

Te devuelvo tu cobardía de no saber enfrentarme y decirme simplemente que ya no me amabas. 

Te devuelvo tu promesa de no hacerme daño, de no lastimarme, solo eso te pedí y no cumpliste. 

Te devuelvo cada una de tus mentiras, te devuelvo tu falso amor. 

Te dejo todas las lágrimas que derramé mientras escribía estas líneas. 

Te dejo el dolor que en este momento siento, mi coraje. 

Mi desilusión. Todo te lo dejo aquí.

Me llevo las cicatrices que me dejaste con tu traición porque esas me recordaran que yo si supe amar, que yo te entregué todo mi ser, toda mi confianza, toda mi lealtad, todo mi amor, todo mi apoyo y comprensión. 

Me llevo también mi corazón destrozado, me gustaría dejártelo pero sabes, está muy lastimado y necesito curarlo, para que algún día vuelva amar más, más, mucho más, de lo que te amé a ti. 

Te dejo mi deseo que seas feliz, muy feliz.

Autor: Silvia Rosas

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Enamórate de un hombre así..., Fran

 


No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.

Quiero pedirte, que te enamores de un hombre en serio; uno, que te persiga con la mirada, como un hombre enamorado; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad. Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.

Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente dicha para cocinar para ti por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: “todo estará bien”.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si no te lo esperas, procura que sean solo algunos besos; pues, ya te será suyo tu corazón. 



Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”...

Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveché de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el silencio del olvido.

Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te amé, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre real, es digno de ti.

No te conformes con menos...
Nunca bajes el listón de lo alto.

Autor: Fran, el Atic0

martes, 21 de marzo de 2017

Gracias, ex, Alejandro S.

Me di cuenta que guardas en ti mucho rencor, parece que alguien no quiere pasar página, pues pienso que mientras mantenga en ti odio y rencor no podrás avanzar y superar ese capítulo de tu vida, me di cuenta también que extrañas, aunque le llames "maldito/a" darías todo lo que fuese posible para tenerle cerca, pero tienes que saber que si la vida los juntó así mismo los separó. Hay personas que llegan a nuestra vida simplemente para ser un paso en nosotros, una enseñanza... así termine en odio, en rencor, así queda; solo como un paso y un pequeño viaje. Quiero que dejes de creer en la posibilidad de una nueva oportunidad, pues esas carecen de confianza, lealtad y voluntad. Solo algunas toman la capacidad de iniciar y solo aplica para las personas que la vida quiere ver juntas.

¿Qué le respondería yo a mi ex?

Gracias, gracias por llegar a mi vida, por enseñarme lo que antes no sabia, por quitarme la vendas de los ojos y hacerme sentir que podía, por ser mi cómplice en más de una noche, por ser mi deseo, por ser el amor de vida de momento, por enseñarme que cuando hay amor todo es posible, que cuando hay respeto las cosas son sinceras, gracias por dejarme vestir sus noches con mis letras y por escuchar de mi voz cuanto le amé. Y esto pude decírtelo, pero existe mucho drama cuando se rompen las cosas. Ambos lo sabemos.

También le doy las gracias por irse y romperme, pues me dejó en la mayor vulnerabilidad de mi vida, su adiós se convirtió en un reto, aprendí a estar sin él, y aunque más de una vez cogía mi teléfono para llamarle, colgué, desde su ausencia me enseñó a ser orgulloso, y se abrió la puerta del rencor, pero preferí hacer de mi dolor; letras, creé estacionvespertine y escribí como nunca antes en mi vida. Gracias porque me quito la última venda de mis ojos, esa que me hacia creer que todos son buenos.

Autor: Alejandro S

sábado, 11 de marzo de 2017

Punto final, Cristina Peri Rossi

"Cuando nos conocimos, ella me dijo: “Te doy el punto final. Es un punto muy valioso, no lo pierdas. Consérvalo, para usarlo en el momento oportuno. Es lo mejor que puedo darte y lo hago porque me mereces confianza. Espero que no me defraudes”.
Durante mucho tiempo, tuve el punto final en el bolsillo. Mezclado con las monedas y las llaves, se ensuciaba un poco; además, éramos tan felices que pensé que nunca habría de usarlo. Entonces compré un estuche seguro y allí lo guardé.
Los días transcurrían venturosos. Por la mañana nos despertábamos alegres, dichosos de estar juntos; cada jornada se abría como un vasto mundo desconocido, lleno de sorpresas a descubrir. Las cosas familiares dejaron de serlo y otras, como los parques y los lagos, se volvieron acogedoras, maternales. Recorríamos las calles observando cosas que los demás no veían y los aromas, los colores, las luces, el tiempo y el espacio eran más intensos. Nuestra percepción se había agudizado, como bajo los efectos de una poderosa droga. Pero no estábamos ebrios, sino sutiles y serenos, dotados de una rara capacidad para armonizar con el mundo...Teníamos con nuestros sentidos una singular melodía que respetaba el orden del exterior, sin sujetarse a él.
Con la felicidad, olvidé el estuche, o lo perdí, inadvertidamente. No puedo saberlo.
Ahora que la dicha terminó, no encuentro el punto final por ningún lado. Esto crea conflictos y rencores suplementarios.
¿Dónde lo guardaste?, me pregunta ella, indignada. ¿Qué esperas para usarlo? No demores más, de lo contrario, todo lo anterior perderá belleza y sentido.
Busco en los armarios, en los cajones, en el forro de los sillones, debajo de la mesa y de la cama. Pero el punto no está; tampoco el estuche. Mi búsqueda se ha vuelto tensa, obsesiva. Es posible que lo haya extraviado en alguno de nuestros momentos felices. No está en la sala, ni en el dormitorio. ¿El perro se lo habrá comido?.
Su ausencia aumenta nuestra desdicha de manera dolorosa. En tanto el punto no aparezca, estamos encadenados el uno al otro, y esos eslabones están hechos de rencor, apatía, vergüenza y odio. Debemos conformarnos con seguir así, desechando la posibilidad de una nueva vida...
Nuestras noches son penosas, compartiendo la misma habitación, donde el resquemor tiene la estatura de una pared y asfixia, como un vapor malsano. Tiñe los muebles, los armarios, los libros dispersos por el suelo. Discutimos por cualquier cosa, aunque los dos sabemos que en el fondo, se trata de la desaparición del punto, del cual ella me responsabiliza. Creo que a veces sospecha que en realidad lo tengo, escondido, para vengarme de ella.
“No debí confiar en ti – se reprocha -. Debí imaginar que me traicionarías.”
Era un estuche de plata, largo. Lo compré en un mercado de artículos viejos. Me pareció el lugar más adecuado para guardarlo. El punto estaba allí, redondo, minúsculo, bien acomodado. Pero pasaron muchos años. Es posible que se extraviara durante una mudanza, o quizás alguien lo robó, pensando que era valioso.
Luego de buscarlo en vano casi todo el día, me voy de casa, para no encontrar su mirada de reproche, su voz de odio. Toda nuestra felicidad anterior ha desaparecido, y sería inútil pensar que volverá. Pero tampoco podemos separarnos. Ese punto huidizo nos liga, nos ata, nos llena de rencor y de fastidio, va devorando uno a uno los días anteriores, los que fueron hermosos.
Sólo espero que en algún momento aparezca, por azar, extraviado en un bolsillo, confundido con los otros objetos. Entonces será un gordo, enlutado, sucio y polvoriento punto final, fuera de tiempo"...

Autor: Cristina Peri Rossi

martes, 7 de marzo de 2017

Un amor verdadero, Autor desconocido

"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.

Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.

Mi padre escuchaba con atención. De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.

"¡Papá!", respondimos, "¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!".

Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:

"No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años".

Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

"Fueron 55 años... ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer".

Hizo una pausa, y se limpió la cara. "Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo...", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?

Porque se fue antes que yo. Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. Lo abrazamos, y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".

Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".


Autor desconocido

viernes, 3 de marzo de 2017

¿Y tú, cuántos años tienes?, Enric Sánchez

De las preguntas más absurdas que nos pueden hacer en la vida es qué edad tenemos. Porque no, nos da ninguna pista de a quién tenemos delante. Yo la verdad es que no lo sé. Ni me importa.
Porque lo importante no es cuantos años tenemos, sino en cuántos de ellos hemos vivido.
Yo prefiero decir que tengo:

42 miradas que me han hecho sonreír y un par que me desnudaron el alma.
Tengo 2 “Te quiero” suicidas que dije sabiendo que quien tenía delante no me quería a mí.
También tengo 14 abrazos inolvidables, 3 de ellos irrepetibles porque quien me los dio ya no está.
Tengo unos 35 “Lo siento” de los cuales 3 jamás me perdonaron.
Tengo 6 noches de hospital al lado de alguien que me importaba y 7 madrugadas pensando en una persona a quien no le importaba yo. Tengo unos 5.200 besos, pero solo me acuerdo de 6.
Tengo 4 veranos que fueron infinitos y 3 inviernos demasiado fríos. Y solos. Y tristes.
Tengo 25 noches sin dormir y algunas lágrimas gastadas en cosas que no importaban.
También tengo 4 lágrimas muy amargas invertidas en algo que merecía llorar durante años.
Tengo 10 carcajadas de esas que hacen que te falte el aire y 105 sonrisas por compromiso.
Tengo 9 deseos de infancia que nunca cumplí.
Tengo 3 consejos recibidos que entendí mucho tiempo después.
Tengo unas 5 camas donde me acosté sin querer estar y 1 donde hubiera matado por despertar.
Tengo 5 errores que volvería a cometer y 2 de los que me arrepiento mucho, aunque solo un poco.
Tengo miles de cenas, pero pocas como aquellas 3.
Y tengo 43 escalofríos que me han recorrido el cuerpo entero.
120 conciertos, 350 películas… y no soy capaz de contar las canciones.
Tengo 31 tardes en un parque viendo la vida pasar con mis amigos.
Y 500 tardes más recordándolas unos años después.
Tengo 5 adioses. En dos de ellos nunca quise despedirme en realidad.
Tengo 1 solo Dios el cual nunca me ha fallado.
Tengo tantas cosas por decir que nunca diré y tantas que me tendría que haber callado.
Para quién quiera saberlo, esa es mi edad.
Y no tengo ni puta idea en cuántos años cabe todo eso.

Autor: Enric Sánchez

miércoles, 1 de marzo de 2017

¿...Y qué tal si me perdono?, Male Capetillo

Me he sentado a tomar un café conmigo misma frente al espejo y me descubrí alzándome la ceja como siempre, entonces me dije a mi misma que ya estuvo bueno de ser tan dura a veces y que deberíamos probar, simplemente, perdonarme... Me perdono por dejarme en último lugar infinidad de veces, me perdono por hacerme pedazos para completar a otros, me perdono por no tener tiempo para mí, me perdono por no hacerme caso y tropezar con el mismo obstáculo una y mil veces, me perdono por poner mi salud como un pendiente y no como una prioridad, me perdono por haber hablado de más, me perdono por haberme callado, me perdono por confundir resignación con tolerancia, me perdono no gastar en mí lo que sin reparo gasto en alguien más que a veces no lo merece, me perdono por mentirme, me perdono por no verme al espejo más seguido, me perdono por no ser más amable conmigo misma, me perdono por no tenerme paciencia ni tener constancia, me perdono por ser tan ruda cuando se trata de mí, me perdono no encajar en un molde, me perdono por no permitirme muchas cosas, me perdono por no disfrutar de otras tantas,

me perdono por no valorar los momentos que valen la pena y darme cuenta muy tarde... ... Mi misma, me dije, debemos aprender a soltar, a dejar ir, a perdonar... Debemos hacer frente común contra el mundo que no está en nuestra contra, simplemente es el mundo y la gente es gente, con lo bueno y con lo malo, a veces solo estamos parados en el camino equivocado con alguien que viene a todo pulmón y nos arrasa sin miramientos... No hay explicaciones ni justificaciones... Es así, sucede... Mi misma, sabes, necesito tu apapacho, tu abrazo, tu complicidad, he aquí el trato... Menos reproches y más amor... Menos revivir el momento y más perdón... ¿Y si me perdono? Ampliamente y de verdad, sin echarme en cara después mi errores, sin pensar en un problema toda la noche, sin sentir un punzada con un recuerdo corrupto cruzándonos la mente... ...¿Y si me perdono mis errores y pasado? Si, me perdono, si me acepto y me corrijo, si me acomodo las piezas si me reseteo la memoria y el corazón... ¡Sí me perdono!

Autor: Male Capetillo Cabrera

lunes, 27 de febrero de 2017

La chica de mis sueños, Roberto Hodgers

Desde tiempo atrás ya pensaba como tiene que ser la chica de mis sueños. 
Ya tenia mi visión de esa persona especial para mi, dueña de unos ojos tan peligrosos que serian ilegales al mirar, solamente incitándote a pecar... 
Una sonrisa un tanto dulce como letal que te llega atrapar y a la vez matar, algo así como el arma perfecta para desarmar inclusive hasta el corazón mas resistente... 
Una voz con el mas fino toque de suavidad que deleite los sentidos, causante de que te pierdas hasta en tus propios sueños y pensamientos sin posibilidades de poder escapar... 
De un tacto tan adormecedor que caliente piel de solo rozar, que cause cosquilleo con tan solo el mas mínimo toque y te herirse con tan solo acercarse... 

De pensamientos profundos y maravillosos tales como el abismo infinito en el universo no visible a 93,000 millones de años luz, como su sola presencia simplemente, irreal he inimaginable... 
De unos labios que al besar sea violentamente exquisitos y adictivos, con una explosión de millones de sensaciones en solo un beso, siendo una experiencia intensamente única que haga vociferar mi mente en pensamientos sobre ella hasta la muerte y quedar atrapado en el recuerdo en otras vidas... 
De un cuerpo que no necesite tener una figura perfecta, pero que con sus propios dotes sepa como usar para matar a este pobre mortal enamorado, que al igual que el pecado, te cause tentación de siquiera pensarla, pero también te cause un blanco total en la mente dejándote inhibido ante ella y amarla sin siquiera utilizar el tacto, sino a la distancia y con una dulce mirada, con voz un poco tenue... con el corazón combinado con el alma... 
Todo esto que dije anteriormente seria la mujer perfecta para mi, la chica de mis sueños... 
Pero algo me hizo retractar aquél pensamiento deseado en ese sueño porque... 
Después te conocí... Y me quedó muy en claro que la realidad supera la imaginación.

Autor: Roberto Hodgers

martes, 21 de febrero de 2017

Lo intentamos aquella vez, Malena

Nos conocimos aquél día y decidimos jamás separarnos, pasaban los días sin pensar en el mañana sin pensar en un futuro entre nosotros dos, nos veíamos lo justo y necesario no nos importaba demasiado si no hablábamos o si no nos veíamos durante una semana, sólo nos importaba cuando hablábamos de vez en cuando si el otro andaba bien y si no lo estaba tampoco nos deteníamos mucho a preguntar por que estaba asi ni nada.

Hasta que nuestras charlas se empezaron a volver más intensas, más largas, más detalladas, o al menos de mi parte era todo eso, durante todos esos días yo te hablaba, todos los días porque sentía la necesidad de saber cómo estabas y si no estabas bien ayudarte, no sólo preguntarte, si estabas bien intentaba que compartieras esa alegria conmigo pero no funcionaba nunca llegaba, hasta pensar yo misma que era demasiado densa.

Así por mucho tiempo siempre era lo mismo, siempre era yo quién sentía algo, hasta que me di cuenta que sentía algo muy fuerte que jamás sentí, no me importaba ser densa porque yo sólo quería saber de vos y que sepas que estaba para todo…

Llegó el día en el cual te dije todo lo que sentía, que ni yo sabía como explicártelo ni sabía qué era, te lo conté por el simple echo de que teníamos una gran amistad. Fue la primera vez que no tuve miedo de expresarme por perder una amistad, porque sabía que eso no iba a pasar.

Vos quisiste de alguna manera alejarme, para que no me enamore, pero ya era tarde…

Ese fue el momento en el que intentamos alejarnos…


Autor: Malena 

sábado, 18 de febrero de 2017

Cuatro leyes de la Espiritualidad, India

En la India se enseñan las "Cuatro Leyes de la Espiritualidad":

La primera dice: "La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. 



La segunda ley dice: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo. 

La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará. 

Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado".

Autor: I just wonder about life

viernes, 17 de febrero de 2017

Ser, Teanny Santos

Yo no quiero "competir" por la atención de un hombre.

No me quiero ver envuelta en la rutina de vestirme "bien" todos los días pensando que puede venir otra más linda y seducirlo.

No quiero estar en la agonía de pensar en arreglarme el cabello porque si no lo hago dejaré de gustarle, que debo usar ropa apretada que marque mis "curvas" solo para ser mostrada como trofeo.


No quiero ser una novia modelo, no quiero competir por el amor.
Quiero que la persona que decida "amarme"
vea lo que soy mas allá de la ropa que uso,
que me haga sentir que puedo usar cualquier cosa y
aún así seguiré siendo bella, que no me diga
"porque no te vistes más hermosa" si no que me diga,
te ves hermosa aunque te pongas un saco.

No quiero apegarme a los prototipos sociales,
a las cirugías, a las dietas, ni mucho menos
a las sesiones de maquillaje solo para ser
"hermosa". Quiero ser yo sin miedo, dispuesta a devolver,
multiplicado por mil, lo que se me entrega.

Autor: Teanny Santos

jueves, 16 de febrero de 2017

Apariencias, Loreber

Soy el típico chico al que le gustan las chicas de grandes pechos y lindos cuerpos. Me fijo en lo físico. Un día un compañero del curso me dijo, “una amiga mía gusta de vos”, me lo dijo por Facebook y me pasó el de ella. La agregué. Para mi sorpresa era una chica de mi escuela que siempre me la encontraba. Siempre pensé que estaba loca. No era de mi gusto, era gordita y no era muy atractiva. Sí lo era, yo no lo veía. Comenzamos a hablar, era divertida y graciosa. Hablábamos mucho por chat. Un día me la cruce de frente y solo nos saludamos. A la semana me atreví a preguntarle si yo le gustaba. Ella me respondió que sí, pero como a mí no me gustaba, decidí mentirle diciéndole “te daré una oportunidad”. Ese mismo día una chica muy hermosa y delgada me dijo que le gustaba y estuvimos juntos. Al poco tiempo empezamos a salir, mientras que a la chica de mi escuela aún le mantenía la ilusión. Un día ella me vio con “mi novia” (la chica hermosa) y yo le dije que de verdad no la quería lastimar, pero que ya estaba saliendo con otra persona. Ella entristeció y se marcho. No hablamos por semanas. 
Un día viernes encontré a mi novia con otro chico y se me vino el mundo abajo, fue horrible, entonces volví a casa y vi a la chica de mi escuela conectada, le hablé con 0 esperanzas de que me respondiera, pero para mi sorpresa, respondió, “hola, bonito, ¿Cómo estás?”. Estaba con la misma alegría de siempre. Los días pasaban y no había día en que no le hablara, aunque solo fuera por tonteras, igual ella siempre respondía paciente y tierna. 

Pasaron varias semanas y un día le pregunté “¿Aún me quieres?”, ella respondió, “¿De qué forma?”, “¿Aún te gusto?”, pregunté insistiendo. Ella se demoró en responder. En su muro había publicaciones seguidas de un chico, hasta que ella me lo confirmó, “estoy saliendo con alguien”, en ese momento sentí un vacío muy grande, no entendía mucho por qué, pero dolía, “ah…” respondí, no pude escribir nada más. En ese momento pensé que esto habrá sentido ella cuando yo la rechacé. Solo nos saludábamos, nunca hablábamos en persona. Hasta que un día me atreví a acercarme a ella, estuvimos conversando un rato largo. Cuando nos íbamos iba ella, un amigo mío y yo, tomé su mano. El roce de su mano con la mía me causó una extraña sensación. Sentí ganas de no volver a soltarla nunca más. Ella llevaba 5 meses de relación, se veía feliz, mientras yo solo quería abrazarla, por lo que decidí hacerlo. En ese instante sentía deseos incontrolables de no querer soltarla nunca más. Quedamos de acuerdo en salir otro día y así fue, tome su mano de nuevo. Había más cercanía. Ella sonreía y bajaba la vista, entonces entendí, me enamoré de ella. No me importaba su físico, solo no quería separarme de ella nunca más. Ella ahora lleva 9 meses de relación y yo he estado con muchas chicas, pero sigo enamorado de ella. De vez en cuando, solo cuando ella me lo permite, la visito. Ella no sabe lo que siento y jamás lo sabrá. Se casará dentro de poco pero no puedo evitar eso, quiero su felicidad, aunque sea lejos mío. Esta enamorada de otro, pero no de mí. Perdí la posibilidad de que ese amor sea mío. He besado muchos labios, imaginando como sería rozar los de ella, he dormido con muchas mujeres, imaginando su cálido cuerpo al lado mío, pero lamentablemente, ya no será nunca. Ella no me pertenece, ella no me quiere a mí. Si leíste hasta el final no pierdas a la persona que está a tu lado, menos por su físico. Ámala por lo que es, su inteligencia, su ternura, su valentía, sus defectos y virtudes. Ámala todos los días, y si se acaba, demuéstrale que peleaste hasta el final. Yo perdí a esa mujer, yo perdí a mi primer amor... NO LO PIERDAS TÚ.

Fuente: Loreber

miércoles, 15 de febrero de 2017

Basta ya, Benjamín Griss

Basta ya de pronunciar tu nombre a otros como si tú fueses la octava maravilla.
Basta ya de llorarte cuando tú ni siquiera contestas mis llamadas,
que ya lo he dejado todo atrás,
que ya me he rendido hace tiempo,
que ya he quemado nuestras fotografías,
pero, joder,
a veces no puedo sacarte de mi cabeza.

Pero basta ya de echarte de menos,
de necesitarte en cada rincón al que voy,
en cada persona en la que te encuentro,
a veces recuerdo que tú no dabas nada
cuando yo te regalé hasta esas partes a las que me aferré
como si yo fuese un náufrago y tú la tabla
a la que me agarré,
y luego te llamé mi salvavidas.
Y tú seguías sin darte cuenta
que yo por ti mataba
a todos los dragones
que te tuvieran encarcelada.


Basta ya de odiarte en cada canción
porque las cosas no fueron como yo quería,
salieron doliendo las hijas de puta,
y eso era lo último que quería:
que te convirtieras en esa canción,
que uno escucha muchas veces,
y al final termina odiando.

Basta de hacerte un hueco en cada plan que trazo,
ya no quiero que seas mi plan A,
ni mi lado izquierdo de la cama,
ni la primera opción en la que piense
cuando
quiera
huir
lejos
de
mí.
Y me dé el peor de los portazos
al encontrarte con los brazos cruzados,
y no quieras abrírmelos nunca más.

Basta de ti,
basta de querer escuchar tu voz
entonando tu canción favorita
mientras me dices que soy tu verso favorito.

Basta,
vete,
toma estas partes,
son tuyas,
te pertenecen.
Pero no te quedes en mí.

Vuela, Amélie,
vuela alto
y lejos.
Ya otros horizontes te esperan,
ya otros lugares te hacen un hueco,
ya otras canciones hablan de ti,
ya otras manos quieren tocarte,
ya otras flores sueñan con que las cortes
y te las pongas en el pelo,
ya otros amaneceres sueñan con despertarte.

Espero que tengas un buen viaje
y una buena y extraordinaria vida,
que yo seguiré aquí,
justo donde dejé de ser yo
y me convertí un poquito tuyo.

 Autor: Benjamín Griss

martes, 14 de febrero de 2017

El amor es subjetivo, AlternoAmor.

El amor es ese sentimiento que construye puentes entre dos personas que no saben cómo nombrar las sensaciones que comparten, esa intensidad que mueve dos almas al querer compartir su mundo más íntimo que con nadie más se siente capaz de contar, a olvidarse de la vergüenza, de confiar que alguien más podrá cuidar tu corazón como sólo tú sabes cuidarlo. Cada detalle, que se expresa en un abrazo, el fuego o la ternura que puede esconder tras un beso, la calidez de unas palabras para el ser amado. Es como una caricia al corazón, la única forma posible de volar sin despegar los pies del suelo porque te brinda una seguridad el no tener dudas de que vive en ti, cuando sabes que esa mirada no quieres dejar de verla nunca más.

El amor fortalece, teje lazos, entrelaza cuerpos, construye y forja a un mejor ser humano, cuida y protege contra todos los males del mundo; se funde en un sentimiento que va al unísono compartiendo un mismo rumbo, sueños que parecían inalcanzables; hace todo posible, logros para llegar a un fin común, la armonía de la felicidad conjunta.

No es egoísta, porque quiere el bien del otro, tanto como el propio. Te da una capacidad de escuchar acordes y recordar momentos que fueron felices, te hace ver al ser amado en todo lugar, con pequeños recordatorios que es por esa promesa diaria de amor, que sigues adelante, que te impulsa a dar lo mejor de ti mismo.

Y es que todos tenemos dentro en un rincón secreto, la capacidad de amar, ya sea a una persona, una mascota, una amistad y sobretodo a uno mismo; sólo es escucharnos, dejar que fluya para que tu cuerpo se inunde de ese calor que produce sonrojarte con una sorpresa como es amar y ser correspondido; es la mejor experiencia que pueda existir; pero no por ello se debe olvidar que es un regalo que se debe atesorar, seguir alimentándolo diariamente, provocando que la otra persona siga sintiendo que el amor no se acaba, que ha permanecido en los dos. Es esas ganas de creer que habrá un siempre, aunque en todos lados te digan que no existe, porque también es una lucha diaria contra la costumbre, la rutina que provoca saber que alguien está ahí para ti.
                 
También es capaz de sanar almas, de cambiar ideas, credos; te ayuda a entender que es con esa persona con quién quieres estar, sin necesidad de leerlo en ningún lugar, sin previo aviso, algo dentro te dice que dentro de la otra persona te puedes quedar, es tu hogar. Porque no hay necesidad de aprender, de que otros te lo confirmen, el corazón te dicta el sentimiento que acelera tu corazón, que te da la paz de sentirte fuerte a su lado, de saber que estabas completo antes de su llegada pero con su presencia te ha complementado, te ha dado lo que en ningún otro corazón ha funcionado.

Tiene la capacidad de transformarte, pero antes de querer compartir tu amor, debes poder verte al espejo y sonreírle a tu reflejo. Incluso con cada imperfección que puedas encontrarte, es tu esencia, lo que te define, eres quién estará incluso cuando nadie más este disponible; y será ahí cuando te sepas completo, sin la necesidad de que alguien más llene los recovecos que ha dejado tu soledad y el pasado; cuando serás capaz de entregarte sin miedo, ni expectativas, sólo desearás que día a día, el amor crezca y permanezca mientras sea puro, sano. El verdadero amor no distingue de género, de orientación, de fronteras o distancias; cuando dos caminos se han cruzado por una coincidencia, por un para qué; es ahí cuando aunque el mundo gire en su contra, el amor triunfa sobre todas las cosas, moviendo los hilos para que el destino cumpla su cometido y se cumpla el sueño de amor, el amor que todos soñamos una vez vivir.

Autor:
Alterno Amor.

lunes, 13 de febrero de 2017

Amar a una persona curiosa...

“No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todos tus poemas. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido. Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa que cámara te gustó, prestará atención a esa banda que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. 


Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría, ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. 

No dejará un suspiro sin explicación. 

Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana. “¿A qué hora fue, ¿qué dije?, ¿qué hice?, ¿cómo te sentiste? “No te enamores de una persona curiosa, porque he estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser.”


Fragmento, autor desconocido.

lunes, 6 de febrero de 2017

Yo te recuerdo...

Es cierto que te pienso y mucho. Te pienso más de lo que admito, más de lo que me gustaría. 

Te recuerdo de día y de noche, con alguna canción, en algún lugar o entre algunas personas.

También es cierto que te lloro. No a menudo ni constante y es que he llegado a pensar que las lágrimas destinadas para ti se acaban, como se acabó la confianza, el respeto y nuestro tiempo juntos.

Te clavaste tanto en mí, que ahora no sé bien qué pasará sin ti.

Me has marcado el alma, la mente, la maldita mente, el cuerpo, el corazón, toda mi vida pues ha sido marcada por tu existencia.


Y apenas Dios sabe si tu existencia viva sin la mía. Porque como ya lo dije, te pienso y después de pensarte mi mente se pregunta si también me piensas a mí, si también me recuerdas o me lloras; si estoy clavado en tu mente, en tu bendita mente o marcado en tu vivir.

Es más que cierto que te extraño y extrañarte se ha convertido en una rutina de esas a las que la gente se acostumbra y hace por inercia, mas no deja de ser desagradable. Y así fue tu partida, desagradable, como tu persona, como tus manías, como tu loca forma de ser que para el puto colmo también extraño.

Es cierto que te pienso, te recuerdo, te lloro y te extraño y, tal vez estas líneas te hagan pensar que hasta te amo. Pero no te confundas dolor mío, ya no te amo.


Autor desconocido